Consumado el triunfo de River sobre Gremio en la semifinal de la Copa Libertadores, el presidente Mauricio Macri, expresó en conferencia de prensa, entrevistas y redes sociales, su deseo y voluntad de que esta instancia histórica entre los “millonarios” y el equipo de La Ribera se dispute con hinchas de ambos equipos, algo que está prohibido en Argentina desde el año 2013.


En una entrevista con Eduardo Feimman en Radio la Red declaró: “Estamos preparados para la final, nos sorprende cómo nos organizamos con los Juegos Olímpicos de la Juventud. Si pudimos hacer eso, demuestra que algo está cambiando en nosotros (…) Lo que nosotros decimos es: si quieren hacerlo con visitantes, lo que vamos hacer es ofrecer las garantías. Pero no es una imposición

Veníamos bien pero pasaron cosas

Todo estaba dado para que el partido más trascendente de la historia del fútbol argentino sea con el retorno de las parcialidades visitantes a las canchas. Sin embargo, el ahora ex Ministro de Seguridad de CABA, Martín Ocampo, afirmó que las condiciones de seguridad no estaban garantizadas. “No es factible un River-Boca con visitantes. El fútbol tiene mucho que cambiar hacia adentro, si alguien me dice que no va a haber violentos y nadie va a correr peligro, mañana lo hacemos, pero mientras haya un solo vecino de la Ciudad en riesgo, la decisión va a ser la misma. Luego fueron los propios presidentes de Boca y River los que bajaron el pulgar a la propuesta de Macri: “No te alcanzan ni dos o tres Bomboneras ni va a alcanzar con dos o tres Monumentales. Es muchísima la gente que quiere venir (…) Para poder organizar al público visitante acorde al reglamento de CONMEBOL tengo que dar 4.000 entradas y dejar un pulmón de 1.500 localidades al que podrían ir socios de Boca“, cuestionó el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici. “Público visitante no. Y tenemos razones más que fundamentales. Las cosas hay que hacerlas con tiempo, no se hacen de golpe”, sentenció Rodolfo Donofrio, presidente de River Plate.

Unos días más tarde, Patricia Bulrich, Ministra de Seguridad de la Nación, cruzó al ex ministro de seguridad de la Ciudad:  “Si tenemos un G-20 ¿No vamos a dominar un River – Boca?”. También hubo palos para los presidentes de Boca y River: “Estamos en condiciones de hacernos cargo de la seguridad del partido, si los clubes no quieren por cuestión de plata o entradas es cosa de ellos” .

bulrich genia

La cobertura del oportunismo

Sobran motivos para criticar la gestión del gobierno. Sin embargo la mayoría de medios y periodistas opositores decidieron repudiar las declaraciones de Macri relacionadas a la vuelta de los hinchas visitantes, medida que de haberse llevado a cabo hubiese sido de corte popular. “La seguridad no está garantizada para la vuelta de los visitantes”, “la sociedad no está lista para volver a las canchas en un partido de estas características” son frases que parecen robadas de una nota de Clarín o La Nación, pero fueron enunciadas, una y otra vez, hasta el hartazgo, por los periodistas de los medios “progresistas” desde C5N hasta Revista Un Caño. Enunciados que denotan una carga antipopular, tienden a criminalizar a los hinchas y evaden la búsqueda de los responsables reales. La ONG “Salvemos al Fútbol” aclara este debate: casi el 90 por ciento de las muertes ocurridas en los estadios (dutante este siglo) están relacionadas con enfrentamientos entre e intra barras bravas y casos de gatillo fácil a manos de las distintas fuerzas de seguridad.   

Macri vs Macri, Bulrich vs Bulrich

Para Agosto de 2015, Mauricio Macri era Jefe de Gobierno de CABA, Daniel Scioli gobernador de la Provincia de Buenos Aires, y ambos eran candidatos a presidente. Ya habían pasado las PASO en las que el FPV  ( Frente Para la Victoria) se había impuesto a nivel nacional sobre el PRO por 8 puntos. Faltaba poco más de un mes para las elecciones generales. En este contexto, Scioli anunció la vuelta parcial de las hinchadas visitantes en algunos estadios de la provincia de Buenos Aires:  “El regreso de público visitante irá gradualmente. Nosotros lo planificamos con responsabilidad y no por contexto electoral, sino porque egresaron 18 mil policías que nos permiten reforzar la prevención y destinar algunos de ellos para espectáculos deportivos“. Esa misma semana, Juan Martín Yalet fue asesinado dentro de un patrullero de la Policía Bonaerense y Rafael Cobo baleado por un efectivo recién egresado de la policía local de La Plata mientras salía de un Centro Cultural de la ciudad.

¿Que opinó el actual presidente de la nación,en aquel agosto de 2015, sobre la vuelta de los visitantes a los estadios?  “Si (la decisión) es por política, para mostrar maquillaje y quieren que vuelvan, serán responsables ellos (el Gobierno de CFK) de cómo funcionen las cosas. Vamos a ver cómo les sale”, agregó el empresario devenido en mandatario ¿Que opinaría el Macri del 2015 sobre el tuit y las declaraciones del Macri actual?

Fue el titular de la alianza Cambiemos, quien impuso la moda de restringir localidades al público visitante. En la previa de un Boca – Racing, por la sexta fecha del Torneo Clausura 2004, la dirigencia xeneize anunció que solo otorgaría una bandeja de la Bombonera (4500 entradas) a los hinchas de la “academia”. Medida que luego se impuso a todas las parcialidades visitantes en el estadio “Alberto J. Armando”. Unos años antes, en el programa Fútbol de Primera de canal 13, en una entrevista con Enrique Macaya Márquez y Marcelo Araujo, Macri dijo: “El fútbol argentino gira en torno de lo que Boca genera (…) la gente de Boca se va a cansar, yo lo que le propongo al hincha de Boca es que no vaya mas de visitante y vamos a ver que pasa, se muere el fútbol argentino. Nosotros llenamos nuestra cancha y los demás que se mueran”

 

No hay que ir tan atrás en el archivo para toparnos con las contradicciones de  funcionarios del gobierno respecto a las hinchadas visitantes. En Septiembre de este año y ante la pregunta de un periodista sobre la posibilidad de la vuelta del retorno de público visitante, Patricia Bullrich contestó: “Una vez que tengamos seguridad, vamos a poder discutir como se organizan los clubes y la Superliga. Todavía falta mucho”. En menos de 3 meses, la ministra cambió de opinión y afirmó que las condiciones de seguridad estaban garantizadas, pateando la pelota para el lado de los dirigentes de los clubes.


Medios masivos de comunicación. La vergüenza nacional

Los hechos son super conocidos. Los piedrazos sobre el micro de Boca, el gas pimienta, la presión del mercado y del poder para que se juegue el partido, la represión policial a la gente que tenía entradas y quería ingresar, el pacto de caballeros, la suspensión, la represión otra vez, al otro día otra suspensión.  Y después los medios al unísono: la vergüenza nacional, el salvajismo, la barbarie y esa imagen que se viralizó hasta la humillación: una mujer ocultando bengalas en el cuerpo de su hijo.

Muy poco en los medios sobre las 60 mil personas que se quedaron con la ilusión pero que se mantuvieron pacíficas. Ningún medio comunicó que durante todo el día convivieron pacíficamente hinchas de River y Boca por las calles, en los bares y en el transporte público, antes y después de la suspensión. Para los medios esta información no es noticia.

¿Quienes tiraron las piedras?  ¿Quienes son los responsables de los incidentes del sábado?

Por ahora hay más pistas que respuestas:

1) Un día antes del partido allanaron la casa de  Héctor “Caverna” Godoy, jefe de la barra brava de River, “Los  Borrachos del Tablón”. Encontraron 7 millones de pesos y 300 entradas, con las que iban a ingresar a la final de la Copa Libertadores. No detuvieron a “Caverna” ni a ningún otro integrante de esta barra ni antes ni después del partido que no se jugó.
2) Los Borrachos del Tablón no estaban en la cancha en el momento del ataque al micro de Boca y el hueco en la Sivori Alta, en donde se ubica la barra, la ausencia de bombos y banderas, daba cuenta de que no iban a estar presentes en el superclásico más importante de la historia.
3) Las declaraciones de Macri y varios funcionarios del gobierno señalando a la barra de  River como la responsables de la agresión.
4)Los fenólicos que habitualmente se usan para que los hinchas no vean que el micro visitante está llegando al estadio curiosamente brillaban por su ausencia.
5) Las internas en la alianza gobernante:  una de estas internas incluye a Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Ocampo, entre otros motivos porque la Ministra tiene la postura de que el gobierno de la Ciudad es “blando” respecto a las protestas sociales. El martes pasado trascendió una entrevista que realizó Gustavo Grabia, periodista especializado en barras, a la ministra. El periodista afirmó que en las modulaciones de la policía, le pidieron a prefectura que intervenga y despeje la zona. Sin embargo, Patricia Bullrich lo acusó de mentiroso y aseguró que no existieron esos audios. “No me gusta que falte a la verdad. En ningún momento se modula a Prefectura y se pide que mueva a la gente. Si se hubiera modulado (…) y se hubiera dicho el ómnibus no sale hasta que se despeje la zona, lo hubieran hecho“. Sin embargo, Grabia desmintió las versiones de Bullrich y puso al aire los audios de las modulaciones entre las fuerzas de seguridad, con pedidos desesperados para que el área sea despejada, algo que nunca ocurrió

6) ¿Porque había barras de Boca en el “Monumental? Hubo videos y fotos de Maximilano Levy, un reconocido barra de Boca, en el estadio de River. La pregunta alude a una sugerente  declaración de Daniel Angelici a TYC sports en 2015, luego del partido suspendido por el gas pimienta en cancha de Boca: “Si la regla del juego es que cuando pasa algo eliminan al equipo es fácil, infiltrás a un hincha en el estadio visitante y listo“. En aquel momento la postura del presidente de Boca era: “los partidos se juegan y se ganan en la cancha“. Ahora cambió de opinión y se volcó por pedir los puntos para que su club gane la final sin jugar.  

barra de boca en cancha de river
Esta trama compleja de interrogantes puede involucrar entre los agresores a hinchas de River, Barras de River o de Boca, servicios de inteligencia infiltrados y/o un poco de todo. Por el momento, sólo se identificó a uno de los agresores, Matías Sebastián  Firpo, que se rumoreó que es integrante de “La Banda del Oeste”, barra enfrentada a “Los Borrachos del Tablón”, aunque las últimas informaciones lo desmienten. Cómo sea, no fue solo Firpo el agresor del micro de Boca, sino decenas de personas más que aún no fueron identificadas. Los agresores del micro son responsables. La otra parte de la responsabilidad ya fue admitida. El fracaso del operativo de seguridad se llevó puesto a Ocampo quien a pesar de declarar que hicieron “todo para que el operativo sea eficiente” nunca contestó las preguntas de los periodistas referidas a por qué no estaban los fenólicos que se utilizan para este tipo de partidos y por qué Prefectura nunca apareció para proteger el micro ante los pedidos de la Policia. 

¿Por qué no hay hinchadas visitantes en los estadios argentinos?

En junio de 2013, en la previa del partido entre Estudiantes y Lanús, un policía bonaerense asesinó a un hincha granate, Daniel Gerez.  Otro caso de gatillo fácil. Al día siguiente, el ex Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, comunicó la prohibición de las hinchadas visitantes durante las dos fechas que le restaban al Torneo Final de ese año: “Esto se acabó. En la provincia de Buenos Aires no va a haber más público visitante en ninguna divisional hasta que la AFA y la Aprevide nos garanticen que no haya más violencia en las canchas de fútbol”,  declaró aquel día el funcionario gambeteando su responsabilidad directa por ser el jefe de la policía bonaerense.

En julio de 2013, una emboscada seguida de tiroteo entre las facciones de la barrabrava Xeneize concluyó con las muertes de Ángel “Feco” Díaz y Marcelo Carnevale, uno de cada bando. Ocurrió en las cercanías del Nuevo Gasómetro, en la previa de un amistoso entre San Lorenzo y Boca. Luego de este hecho nunca más se vieron hinchadas visitantes en las tribunas del deporte más nacional y popular de Argentina, salvo algunas excepciones y en los amistosos de verano.  
El 7 de Octubre de ese mismo año, Lorena Morini de 30 años de edad, murió en medio de un tiroteo entre dos bandas de Independiente, lo que obligó a las autoridades a suspender el partido ante Unión de Santa Fe. Seis días después, Fernando Morales Lopez, Jefe de la Barra de Colegiales fue acribillado en Munro. El 11 de Noviembre de ese año 2013, Santiago Godoy, un comerciante de 45 años, fue asesinado en medio de un enfrentamiento entre la barra de Ituzaingó y la policía bonaerense. Dos semanas después, Jonhatan Villegas de 21 años, fue asesinado de una puñalada por integrantes de la Barra “la fiel” de Talleres de Córdoba, en un balneario de Carlos Paz. La lista sigue. De 2014 a la fecha murieron otras 50 personas en las cercanías de los estadios  del fútbol argentino. En casi todos los casos los responsables directos son barras y policías.  Entonces: ¿Porque están prohibidas las hinchadas visitantes y no los barras?

A la postre la censura al público visitante perjudica a los equipos chicos que se ven imposibilitados de buenas recaudaciones cuando les toca recibir a los grandes, y a la inversa, favorece a los cinco grandes que pueden ocupar casi toda su cancha con sus hinchas propios, principalmente a Boca y River.

Violencia adaptada

Hace poco días el ya mencionado Gustavo Grabia, dijo: “No son hinchas, son animales vestidos de hinchas. La idea de que las barras son personas violentas, salvajes o (los) inadaptados (de siempre) es una construcción falsa. El estado adaptó a las barras bravas y normalizo su violencia. Sus empleadores exceden a los dirigentes de los clubes. Tanto el gobierno del PRO en la ciudad, como el del Frente Para la Victoria (cuando era gobierno nacional) los emplearon como fuerza de choque para represión de la protesta social. En 2011, la barra de Boca reprimió a docentes y manteros en la legislatura porteña. En  el 2006, trabajadores despedidos del Casino flotante de la Ciudad de Buenos Aires fueron reprimidos por patotas (integradas por barras) de la burocracia del sindicato del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos). Ese mismo año la barra de Chacarita reprimió a trabajadores del Hospital Francés. Mientras tanto los medios masivos de comunicación titulaban: Batalla campal en una interna gremial”.  
En octubre de 2010, un grupo de trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca intentó cortar las vías del tren. Les esperaba la patota de Pedraza (ex secretario general del UGOFE). Cristian Favale, integrante de la barra de Defensa y Justicia, disparó sobre quienes reclamaban el pase a planta asesinando a Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero. Ese día, la policía liberó la zona.

Los barras no solo son empleados- en muchos casos figuran en blanco- del Estado, los sindicatos y de los clubes. Además tienen negocios propios: el estacionamiento en las adyacencias del estadio, reventa de entradas, venta de merchandising trucho en las cercanías a la cancha, son pagados por representantes de jugadores,  directores técnicos o dirigentes para que griten sus nombres durante los partidos o si están jugando o gestionando mal no los insulten, son miembros de bandas de delictivas y de narcotráfico (fundamentalmente en Rosario) y están implicadas hasta en el porcentaje de ventas de jugadores. Los barras tienen una ONG, Hinchadas Unidas Argentinas, que les permitió viajar gratis al mundial de Sudáfrica de 2014. 


La estructura barra

No todos los integrantes de las barras son iguales. En palabras de Grabia, hay solo 8 o 10 integrantes que hacen mucha plata y tienen un nivel de vida elevado. Muchas veces se transforman en punteros políticos porque tienen manejo territorial en las barriadas. Luego hay una segunda línea, que mayormente viene del delito común, y una tercera que viene de barrios populares y hacen los mandados de los capos de la barra a cambio de entradas.

El antecedente

Hay muchas similitudes entre el partido disputado en la cancha de Boca en 2015 y los hechos ocurridos en el “Monumental” hace unas semanas. El incidente en la “Bombonera” se produjo a raíz de que Mauro Martín, capo de la barra de  Boca, le sacó el negocio del estacionamiento a una parte de la barra (la de Lomas de Zamora) para dársela a otra facción que venía reclamando favores pendientes. La barra que integraba Adrián “el panadero” Napolitano arrojó en venganza el gas pimienta a los jugadores de River para suspender el partido.
“Si nos sacan el negocio, el partido no se juega”, circulaba en un supuesto audio del capo actual de la barra de River, una frase habitual en las barras bravas argentinas. Los allanamientos a la casa del “Caverna”, dos días antes del partido, en donde se secuestraron 300 entradas y siete millones de pesos,  pero sin la detención del capo de la barra ni de ningún otro integrante, sugiere que podría tratarse de una situación similar a la del 2015. En cualquier caso, la connivencia policial, judicial y política está a la orden del día y casi pareciera intencionalmente evidente.

gas pimienta 3

La vergüenza es la CONMEBOL

Si el calificativo fue utilizado hasta el desgaste para (des)calificar a la sociedad argentina ¿que decir de la actuación de la CONMEBOL? Resumamos: Se suspendió el partido porque no es seguro jugar en la Argentina, pero la copa se llama Libertadores de América y se juega en Madrid


La AFA y las cloacas del fútbol

La AFA se creó en 1930 en función de quebrar una huelga de jugadores y a la medida de los equipos más poderosos. Se decretó que el voto de Boca, River, Racing, Independiente y San Lorenzo valían dos y hasta tres veces más que el resto de los equipos. Con la creación de la AFA, el fútbol argentino pasó a la era de la profesionalidad, pero también a la era de la corrupción. Al igual que Conmebol o FIFA, cada año que pasa, la AFA se degrada un poco más. No importa si el presidente es Julio  Grondona, Luis Segura, Armando Pérez o “Chiqui” Tapia. Da lo mismo si mañana es Marcelo Tinelli, Angelici o Donofrio. Seguirá siendo igual mientras que no se democratice esta inmensa estructura feudal que maneja casi 4 mil millones de pesos sólo por derechos de televisión, de los cuales más de la mitad se la llevan los denominados cinco equipos grandes. Al presidente de AFA lo eligen solo 75 dirigentes de los más de 3000 equipos que hay en Argentina, solo el 1 por ciento. Es gobernada por lista única hace 40 años. Solo hubo un par de excepciones, la última, hace dos años, terminó en el escandaloso fraude del 38 a 38 con solo 75 votos en disputa.
La AFA en su escudo lleva la sangre del Mundial del ’78, también la de los jugadores de ascenso Emanuel Ortega, Maximiliano Gil y Cristian Gomez que murieron en 2015 por falta de medidas mínimas de seguridad en los estadios del ascenso (colchonetas de seguridad y ambulancias en las canchas). Las condiciones precarias de los estadios también se llevaron la vida de varios simpatizantes. Barras bravas y policías asesinaron a un centenar de personas en los últimos diez años.
Sobre el fútbol argentino recaen casos de redes de pedofilia, jugadores acusados de violencia de género y abuso sexual, dos de ellos con condena efectiva: Jonathan Fabbro y Alexis Zárate.

También sobre los dirigentes del fútbol argentino cae la sospecha de partidos arreglados, arbitrajes polémicos en instancias definitivas, vaciamiento y quiebra de los clubes. Sin embargo, si nos dejamos llevar por lo que dicen los medios y buena parte de la opinión pública, en este lío, los únicos mercenarios son los jugadores que ganan millones pero no nos sacan campeones del mundo. Con estos síntomas no es raro que las hinchadas visitantes estén prohibidas y barras y policías sean los garantes de la seguridad.

Violencia institucional, violencia normalizada

A lo largo de la nota hemos caracterizado cómo se da la violencia institucional, física y simbólica, la  trama de corrupción entre el poder político, económico y sus brazos armados: Las fuerzas de seguridad y las barras. Pero no toda la culpa es del sistema. La sociedad no es una víctima sin capacidad de defensa. Los medios, las publicidades, las barras bravas imponen mensajes de segregación, de ruptura del tejido social, prejuicios y xenofobia. Las propagandas venden un candidato a presidente cómo si fuese un chocolate, una publicidad cosifica a una mujer por su físico o la reduce al espacio casero de la cocina y la limpieza, en un informativo equiparan la figura de un piquetero o una alumna tomando un colegio con la de un delincuente. En las tribunas del fútbol pasa lo mismo. El otro, el que es diferente porque tiene una camiseta distinta a la mía, es un “puto”, un “boliviano”, un “negro de mierda”, un “cagón”, “el que corre siempre porque mi barra es la que tiene más aguante”, la que no tiene protección policial, a pesar de que todas las barras se vayan de las canchas custodiadas por la policía. Estas imposiciones las recibimos de manera pasiva, la interiorizamos y la llamamos folklore. En la medida que no nos posicionemos de manera crítica seguiremos dejando que el mercado, los dirigentes corruptos y las barras monopolicen y manipulen un espacio público y popular para transformarlo en un caldo de cultivo que desemboca en los Bolsonaro, los Trump y los Macri de este mundo.

 El jogo bonito

Hace unos pocos días, la hinchada de River se manifestó en un banderazo y cantó en contra de la barra, fenómeno que también ocurrió en Independiente y otros clubes de primera y el ascenso en los últimos años. Estos hechos aislados dieron lugar a varias organizaciones y agrupamientos que nacieron en los últimos años; la coordinadora de hinchas, las hinchadas antifascistas (con presencia en casi todas las hinchadas del fútbol argentino) o colectivos como “La Nuestra” o “La Coordinadora Sin Fronteras de Fútbol Feminista” que vienen dando pelea para que el fútbol no sea exclusivamente de nosotros, sino también de ellas y de elles. Son espacios que van ganando terreno en una cancha históricamente dominada por el patriarcado. Es por esto que se reproducen los torneos barriales de fútbol femenino, también los picaditos mixtos en muchas canchas de todo el país. Por su parte GAPEF (Gays Apasionados por el Fútbol) organiza torneos exclusivos para hombres que tienen una preferencia sexual del mismo género y torneos inclusivos para que homosexuales, heterosexuales y de variadas preferencias sexuales, compartan el campo de juego, generando lazos de solidaridad, tolerancia y alentando la depuración de prejuicios homofóbicos y machistas.  En las “villas” muchas organizaciones populares arman torneos y escuelas de fútbol para que los pibes y las pibas tengan un lugar de contención y eviten la “salida fácil” que representan las bandas narcos, muchas de ellas compuestas por barras bravas.

fuera bulrich

En 2009, Salvemos al Fútbol presentó el proyecto de Ley “Pulmones de  Convivencia”, que consiste en que simpatizantes de equipos rivales compartan una zona del estadio. Según plantea el proyecto, se trata de “un lugar para la convivencia entre hinchas de ambas parcialidades: hinchas de ambos equipos lo ocuparían, mezclados y sin separación de vallados ni de alambrados. De esa manera se busca una experiencia de aceptación de la diversidad y autocontrol de la violencia por parte de los hinchas por un lado, y un mensaje de tolerancia y convivencia por el otro, para el resto de los asistentes al estadio y los televidentes. El proyecto de ley quedo en nada, las políticas de mano dura y censura se trasladaron al fútbol pero no lograron reducir los hechos de violencia en los estadios argentinos. En Marzo de 2015, el clásico gaúcho entre Gremio e Inter de Brasil, se jugó con una tribuna para que los hinchas de ambos equipos puedan ver el partido juntos. No se registraron hechos de violencia.

Cuando Salvemos al Fútbol propuso en 2009 el proyecto  “pulmones de convivencia”, no había un terreno fértil, como un grupo de organizaciones que puedan concretar el proyecto en la acción. En la actualidad, estas agrupaciones están orgullosamente compuestas por hinchas que llevan camisetas de equipos diferentes y hasta antagónicos. La esperanza del fútbol argentino pasa por estos colectivos, estos equipos marginales y germinales que vienen presionando desde abajo, pidiendo que le den (la) pelota y buscando un dominio territorial en el campo que permita un fútbol más horizontal, un fútbol popular, un fútbol que socialice la pelota con su pueblo.

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