Una nueva pericia determinó que Facundo Ferreira, el niño de 12 años que murió tras recibir un balazo de un policía en la provincia de Tucumán, no disparó ningún arma, lo que contradice la versión de los dos efectivos vinculados a la causa, quienes contaron que ellos dispararon porque respondieron una supuesta agresión.

“Nos informaron extraoficialmente que el próximo miércoles el resultado de la pericia del barrido electrónico va a estar en la Fiscalía y prueba que Facundo no disparó”, contó a la agencia NA el abogado de la familia de la víctima, Emilio Guagnini, quien además agregó que le va a pedir a la fiscal del caso que cite inmediatamente a declarar a los dos policías involucrados en el hecho.

“Para la querella, la fiscal no necesitaba todos los elementos de prueba para llamarlos a declarar, pero al parecer ella sí los necesitaba, entonces ahora que los tiene me imagino que los va a llamar”, agregó el letrado.

Los policías que participaron en el hecho son Nicolás González Montes de Oca y Mauro Gabriel Díaz Cáceres, quienes durante la madrugada del 8 de marzo dispararon contra Facundo y su amigo, mayor de edad, que iban en una moto.

El lugar del crimen. Foto: Facundo Vera, La Gaceta
El lugar del crimen. Foto: Facundo Vera, La Gaceta

Según la versión oficial de la Policía de esa provincia, los efectivos comenzaron a perseguir a varias motos que habrían participado de una picada en el lugar del hecho y en el momento de la huída, Facundo y su amigo empezaron a dispararles y por eso ellos repelieron la agresión.

Ahora con este resultado se comprueba que Facundo no disparó y acá se sostiene lo que decimos desde el principio que es que el accionar de la Policía fue incorrecto y delictual porque Facundo iba del lado opuesto a los policías y recibió un disparo en la nuca. Además fueron 12 disparos de atrás, es decir, se gastaron todo de las armas de goma y de las 9 milímetros”, indicó Guagnini.

Además, el letrado comentó que el próximo miércoles llegarán a la fiscalía el resultado de varias pericias: la del barrido electrónico que se realizó en Chaco; la de la pólvora en la ropa de Facundo que se hizo en Salta; y la que se realizó en Buenos Aires al arma calibre 22 que apareció en el lugar del hecho y no tenía ADN de nadie.

A los pocos días de ocurrido el hecho, la fiscal Adriana Gianoni, contó en conferencia de prensa que los resultados de las pericias y de la autopsia revelaron que el disparo que mató al niño no se efectuó a una distancia corta; que se detectó pólvora en las manos del menor fallecido y también en las del que manejaba la moto, y que Facundo falleció en el hospital y no en la calle, como había trascendido al principio.

La familia de la víctima siempre rechazó la versión policial, a pesar de que la primera medida, que fue la prueba de parafina, dio positiva, sin embargo, el abogado de la querella explicó que ese tipo de test pueden dar falsos positivos, porque podrían reaccionar a otros elementos.

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