Los organismos de Derechos Humanos de la provincia de Córdoba emitieron un duro comunicado de repudio hacia el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, luego del pésame que emitió tras la muerte del genocida Carlos Bernardo Chasseing, interventor de facto en Córdoba durante la última dictadura cívico-militar.

A través de los avisos fúnebres del diario La Nación, el funcionario de Mauricio Macri envió sus condolencias a la familia del militar, quien durante los años del golpe de Estado también fue considerado como la mano derecha del también genocida Lucio Benjamín Menéndez, el represor con la mayor cantidad de condenas por violación a los derechos humanos. “El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán C. Garavano, participa su fallecimiento y acompaña con afecto a su hijo Pablo y familia en este momento de dolor”, fue el mensaje que escribió en el matutino de la familia Mitre.

Chasseing asumió como gobernador el 12 de abril de 1976, en reemplazo del interventor federal, general José Antonio Vaquero. “Fue la mano derecha del genocida Menéndez durante la aplicación del Terrorismo de Estado en Córdoba, por lo cual es incompatible con su función pública que, desde el más alto cargo que instituye la democracia para llevar adelante políticas de Justicia y Derechos Humanos el Dr. Garavano salude al más alto funcionario público durante la aplicación del terrorismo de estado en Córdoba entre 1976 y 1979”, expresaron los organismos a través de un comunicado.

La misiva fue firmada por H.I.J.O.S. Reg. Córdoba, Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba, Asociación de Ex Presos Políticos, Ex Presos Políticos por la Patria Grande. Y como si no fuera suficiente, el saludo emitido por Garavano coincidió a su vez con el dictado de la sentencia del octavo juicio de lesa humanidad en Córdoba, donde se juzgaron por primera vez crímenes cometidos previamente al Golpe.

Los avisos fúnebres
Los avisos fúnebres

“A casi 35 años de democracia ininterrumpida, con ejemplares juicios por delitos de lesa humanidad conseguidos en todo el país, las declaraciones del Dr. Garavano no sólo ofenden y agravian la memoria de las víctimas del Terrorismo de Estado, sino que manifiestan, una vez más, que su sentir más profundo es contrario al avance de la Democracia y Derechos Humanos, por lo cual debería dejar la cartera que ocupa en manos de alguien que realmente quiera aportar a la construcción de la Justicia y los Derechos Humanos en nuestro país y no que defienda y salude a genocidas”, dice parte del comunicado.

Como gobernador, Chasseing estableció un procedimiento especial para los fallecidos que llegaban a las morgues de Córdoba por parte de fuerzas de seguridad, algo relacionado con las desapariciones llevadas a cabo durante la Dictadura. El ex represor fue beneficiado en los 80 por la Ley de Punto Final.

No es la primera vez que Garavano toma posición del lado de los genocidas. En mayo del año pasado, antes del repudio que recibió el fallo que avalaba el cómputo del 2 x 1 de la pena para condenados por delitos de lesa humanidad, se expresó “respetuoso” por la decisión de la Corte Suprema y sostuvo que lo que debía analizarse era “el dilema moral” que existe “entre quienes consideran que el fallo es un retroceso en materia de derechos humanos y quienes consideran que es una consagración, porque aún las personas que cometieron delitos aberrantes también tienen esos derechos”.

Incluso, previamente el ministro se reunió a escondidas con Cecilia Pando, la principal apologista del terrorismo de Estado. La idea del ministro no era que se supiera nada del encuentro. Sin embargo, algo salió mal. “Iba a quedar todo así, nuestra intención no era comentarlo, ni que saliera por ningún lado, ¡no sé cómo salió el dato, realmente!”, dijo en aquel momento.

Carlos Chasseing
Carlos Chasseing