Lucia Prieto

– ¿Cómo se están organizando desde tu colectiva cara al Paro del 8M? ¿Qué actividades se encuentran realizando?

– Participo en dos colectivos feministas, uno es Ni Una Menos Bs. As. y el otro es Frente de Mujeres UNGS (Universidad Nacional General Sarmiento), que está compuesto por integrantes de la comunidad universitaria (graduadas, estudiantes, docentes como no docentes). Lo que estuvimos haciendo durante el mes de febrero es una serie de mateadas donde convocamos a la comunidad a que se acercara  a pensar cómo organizar el 8M, qué actividades vamos a realizar ese día. Hace una semana se terminó de definir que el jueves arrancamos a las 11 AM con un ruidazo, a partir de ese horario las compañeras trabajadoras empezarían su paro. También vamos a hacer artivismo y la idea es realizar una asamblea en la calle, pasar por la entrada de la Universidad y hacer una especie de corte. A las 3 PM vamos a tomarnos el tren Urquiza y unirnos al trenazo que va a estar sucediendo en varias líneas de trenes.

En CABA, vamos a concentrar junto a Ni Una Menos y marchar en la misma columna. Por el  lado del Ni Una Menos estuvimos convocando a las asambleas multitudinarias que se realizaron en la mutual sentimiento desde el 2 de febrero. Además de la convocatoria y participación en las asambleas, participamos activamente en las comisiones. Actualmente hay muchas compañeras que seguimos poniendo el cuerpo en todo lo que tiene que ver con logística, seguridad, el documento de la convocatoria. La comunicación es sobre todo virtual y venimos activando mucho desde las redes. Ni Una Menos en conjunto con otras orgas estuvieron convocando a asambleas situadas. Se hizo una asamblea en Flores, otra en la 21-24, trabajamos en conjunto con las organizaciones que ya están presentes en esos lugares y nosotras participamos como un espacio más de la organización de esas asambleas, fortaleciendo los vínculos localmente.

Gala Abramovich
Gala Abramovich

– Hasta el momento, ¿cuáles son los principales saldos de los debates que han surgido en las asambleas?

– Las asambleas tienen una potencia increíble, fueron muchísimas las mujeres, lesbianas, trans y travestis que participaron. Se escucharon muchísimas voces: hablaron las mujeres afro, las de pueblos originarios, con discapacidad, las estudiantes, las lesbianas, las trans. Fue increíble. Un proceso muy movilizante pensar en 1.500 mujeres reunidas todos los viernes en ese lugar, al aire libre. Fue muy complejo pero también con mucha potencia, lo que da cuenta de un crecimiento del movimiento feminista y nos dejan ganas de hacer un montón de cosas. En las asambleas del año pasado, participaron muchas menos personas, de hecho se pudieron hacer en el edificio de la Mutual Sentimiento y esta vez desbordó ampliamente. Por eso terminamos haciéndolas en la puerta del galpón de la mutual, ahí al aire libre. Es increíble lo que se fue dando. También creo que en las últimas dos hubo más roces, en particular en algunas comisiones como Logística. Lo que tiene que ver con pensar cómo se hace la marcha en sí, pensar el escenario, la cabecera, el orden de columnas, esas cosas siempre generan más discusiones que otras y mismo el recorrido de la marcha generó mucho debate por la forma en la que se terminó definiendo. Es un debate que apareció varias veces, porque había muchas compañeras que no estábamos de acuerdo en cómo se había resuelto. Más allá del resultado, como nos damos las discusiones al interior del movimiento feminista, como tenemos una historia de 32 años de Encuentro Nacional de Mujeres, donde nunca votamos. Esta búsqueda de consenso es lo que caracterizó nuestro movimiento y eso es algo que creemos que debemos sostener.

Lucia Prieto
Lucia Prieto

En la comisión de Documento se fueron dando otras discusiones ya que hubo compañeras que trajeron una posición bastante biologicista y transfóbica, queriendo sacar la mirada de las trans y travestis del documento. Afortunadamente esto se resolvió para que la perspectiva de las compañeras pueda estar contada en primera persona y que el documento pueda dar cuenta de la diversidad de la asamblea, de todo lo que fue surgiendo y la riqueza que tuvieron estos encuentros. Más allá de las rispideces y tensiones que siempre se dan, como las discusiones entre las compañeras trabajadoras sexuales y las abolicionistas, estas cosas que siempre surgen y son tensiones con las que el feminismo convive, creo que el saldo de las asambleas es muy bueno. Es un valor que podamos marchar todas juntas. Pensemos que hay ciudades en las que habrá más de una marcha para el 8M porque no se llegó a instancias de consenso, y creo que hay que hacer una puesta en valor sobre esto. Que podamos marchar juntas es una muestra de fuerza y de nuestra potencia.

“Más allá de las rispideces y tensiones que siempre se dan, es un valor que podamos marchar todas juntas”

¿Cómo creen que afectará este contexto socioeconómico -caracterizado por ajustes, despidos y tarizafos- a la convocatoria del Paro para el día 8 de marzo?

El contexto socioeconómico estuvo muy presente en el relato de las asambleas. Hubo una fuerte presencia de compañeras despedidas, algunas con discapacidad, y compañeras en situación de violencia. Da cuenta de un contexto muy particular, muy difícil sobre todo para las lesbianas, travestis y trans, pensando el caso de la compañera que está procesada por haberse besado con su esposa. Estamos en un contexto muy represivo respecto a las disidencias, a todo lo que no sea hegemónico. De hecho las compañeras trans hablan de un genocidio contra la población travesti/trans. Este contexto generó que esto sea más duro, más peligroso para todas las mujeres, lesbianas y trans. También creo que de alguna forma va a generar mayor movilización, va a desbordar ampliamente y eso es algo que tiene que ver con el contexto pero también tiene que ver con el momento histórico en el que está el movimiento feminista: con esta cuarta ola de la que se empieza a hablar. Es muy interesante ver cómo es el movimiento feminista el que se para frente a las medidas del Gobierno de Cambiemos, que afectan a todxs, pero que en particular a las mujeres, lesbianas, travestis y trans nos afectan mucho más: pensando en la feminización de la pobreza, en lo que tiene que ver con reforma previsional, el fin de la moratoria jubilatoria, la persecución, las cacerías y la represión.

“Estamos en un contexto muy represivo respecto a las disidencias, a todo lo que no sea hegemónico”

– ¿Cual es la potencia que tiene el movimiento feminista en esta coyuntura?

– La revolución se hace en las calles, en las camas, en todos lados. La potencia que tiene el movimiento, que incluso llegó a poder ser parte del debate en la televisión abierta, es un logro nuestro. Que hoy se esté hablando de aborto, de femicidios, que se pueda hablar de trabajo no remunerado, de acoso, de abuso, que haya compañeras que se sientan más empoderadas para poder decir yo aborto o yo sufrí tal o cual violencia. Creo que eso es una potencia y un logro del movimiento feminista. Son conquistas que vienen de las primeras feministas, las olas anteriores, pasando por las Madres y las Abuelas, las compañeras de la Campaña por el Aborto. Es un logro de todas; de las que estuvieron antes y de las que estamos ahora. Creo que prepara el camino para las nuevas generaciones y que está bueno pensar que ya no nos callamos más y que en esta coyuntura y en todas el movimiento feminista tiene una potencia enorme. Y de acá solo podemos seguir yendo hacia adelante.  En relación con esto último quisiera rescatar algo que dice Marta Dillon, compañera y amiga: paramos porque queremos cambiarlo todo, porque necesitamos cambiarlo todo, porque ya no nos callamos más. El tiempo de la desobediencia es ahora y por eso estamos donde tenemos que estar: en las calles y en todos lados. ¡Estamos para nosotras!

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