Se acaba de estrenar el cuarto capítulo de la miniserie Salud, Libertad ¿Y Anarquía?,  Producida por la productora autogestiva Sin Pertenecer, que tuvo su embrión en Señal Primate y que hoy se encuentra produciendo videoclips musicales, entrevistas, e incursionando en esta obra documental de manera autónoma.

En este capítulo, participan el ensayista y editor Ariel Pennisi y el historiador e investigador Bruno Nápoli.

Bruno napoli

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Se trata de un rastreo de la indocilidad argentina. Un componente de los cuerpos que el estado decidió denominar “indeseable” para estigmatizarlo, marginarlo y eliminarlo, pero que, curiosamente, una vez que el estado logra desactivar el componente indócil de este sujeto, lo absorbe para volverlo inofensivo. De esto se trató, por ejemplo, La Inversión Sarmientina. Un proceso que estigmatizó y eliminó a los nativos de estas tierras con el fin de robarles las tierras y formar las fronteras del estado. Obligó a trabajar a los gauchos que se resistían al trabajo bajo relación de dependencia y castigó con duras penas a los que no querían hacerlo bajo ese formato. Pero que luego, cuando aparecieron los inmigrantes que organizaban sindicatos, huelgas y paros, para combatir a estos nuevos indóciles, retomó la figura del indio, y la figura del gaucho como símbolos de la idiosincrasia nacional. Algo similar se puede extrapolar con la historia de Osvaldo Bayer, luego de ser censurado, prohibido y perseguido por el estado. Muchos años después, con plena justicia, se lo vuelve a retomar como un historiador imprescindible con diversos reconocimientos y hasta con un programa en el canal de televisión pública estatal. Como dice Bruno Nápoli en “¿Qué debemos hacer los anarquistas? y otros textos”:

“Por un momento, parece que Sísifo, liberado de su condena, deja la pesada carga que amenazó ser su lápida, y baja tranquilo, caminando, o a caballo, sin prisa, por un paisaje único”.

Habitantes nativos

Por lo tanto, un rastreo de la indocilidad argentina es menester para entender también la brutalidad represiva de la última dictadura corporativa-militar. Torturando, tirando personas vivas al río, desapareciendo, asesinando a mansalva. En fin, se pude trazar una historia de la crueldad argentina, ya que, como vemos en el capítulo, desde su conformación el estado se ocupó de hacer eso con todos los cuerpos indóciles.

policia

Esto de lo que trata el capítulo lo captó muy bien en su momento el politólogo Guillermo O’Donell, en su ensayo Y a mí qué mierda me importa. Allí hace un interesante análisis de la indocilidad tan característica del argentino, en comparación a otras sociedades más disciplinadas como la brasilera, por ejemplo, que ante la pregunta “¿usted sabe con quién está hablando?” de una autoridad a alguien considerado inferior, muy común en Brasil, es contestado reforzando la autoridad del superior. Y en cambio, aquí comúnmente es retrucada con un hermoso: “Y a mí qué mierda me importa”.

Severino Di Giovanni

Desde los nativos, originarios de este suelo, pasando por los gauchos, los inmigrantes, los socialistas combativos, los anarquistas, el hippismo, el rock, la izquierda revolucionaria y así se pueden seguir sumando sujetos a lo lago de la historia, que fueron molestos para el estado sólo con su mera existencia. Este recorrido abarca el presente capítulo que está subido en el canal de Youtube, y también colgado en el Facebook. Como los siguientes capítulos que vendrán y los anteriores que serán reeditados y subidos a estos medios para incluir algunos “extras” agregados. El próximo capítulo será sobre el feminismo, movimiento que desde sus comienzos viene transformando lo político-cultural de los cuerpos, de una manera que ningún otro movimiento o partido político lo logró antes.

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