Bruno Nápoli es docente, ensayista e investigador en historia reciente y delitos económicos en el mercado de capitales. Ex coordinador de la Oficina de Derechos Humanos de la Comisión Nacional de Valores, realizó una investigación de archivo sobre los delitos económicos durante la última dictadura cívico-militar. A partir de esta investigación surge la elaboración del libro “La Dictadura del Capital Financiero – El golpe militar corporativo y la trama bursátil”, del cual es co-autor junto a Celeste Perosino y Walter Bosisio. Actualmente, se encuentra investigando la relación entre “Desaparición” y “Deuda” como formas estatales del cuerpo en riesgo. Ha dado más de 200 conferencias y charlas en Universidades, bibliotecas, organizaciones sociales y asociaciones vecinales sobre los temas sobre los que investiga.

En junio presentó públicamente la compilación del diario La Chispa, periódico autónomo que Osvaldo Bayer fundó en 1958 para denunciar a los dueños de las tierras: el saqueo y despojo contra las comunidades mapuches, la explotación de los peones rurales y las maniobras de acopio de bienes básicos con la consiguiente suba de precios.

– En distintas entrevistas que has dado mencionas que la Chispa es un ejemplo de periodismo independiente, de lo que actualmente conocemos como medio alternativo, popular y autogestivo. Sabiendo los desafíos que hoy este tipo de medios enfrente a la hora comunicar, ¿qué enseñanzas consideras que nos deja Osvaldo Bayer con la Chispa y el ejercicio del periodismo?

La Chispa es una muestra de periodismo militante que existió muchísimo en la Argentina. A principios de siglo había decenas de periódicos anarquistas. La casa de un anarquista estaba compuesta de una biblioteca, una imprenta y una cama. Ese ejemplo es el que Osvaldo retoma con Iskra, La Chispa. La militancia a partir de la palabra y de la escritura. El periodismo como búsqueda de la noticia y no de la primicia. Ir a buscar la noticia y poder contarla sin vueltas, con lenguaje llano, directo y específico. Me parece que esa experiencia que hace Osvaldo demuestra que las personas podemos tener un valor que sea irreductible y Osvaldo es una de esas personas que no conoció de vilezas, un ser incorruptible que fue busco siempre la verdad histórica con documentos científicamente comprobados.

– Los medios masivos de comunicación (Clarín y La Nación a la cabeza) han jugado un rol muy importante a la hora de aportar datos falsos sobre la desaparición de Santiago Maldonado y la lucha del pueblo mapuche. ¿Qué función cumplió la prensa de la época en la que Bayer denunciaba el robo de tierras por parte de latifundistas y terratenientes?

La prensa en general lejos de acompañarlo, lo atacó;  sus denuncias fueron muy mal recibidas por los dueños de las tierras. Así como también fue acusado por parte de otros medios de mentiroso y violento. Le inventaron causas judiciales, incluso lo encarcelaron y finalmente lo echaron a  patadas de Esquel. Lo que recibió Osvaldo fue la solidaridad de una parte de la prensa a nivel nacional gracias a Rogelio García Lupo que tenía un programa en radio Belgrano y él contó en ese programa lo que le había pasado a Osvaldo. En suma, hubo solidaridad frente a la expulsión de Osvaldo, pero no así con las denuncias por el realizadas.

– ¿Qué relación es posible hacer entre las cinco represiones recientes contra el pueblo maupuche de Cushamen y el latifundio que denunciaba La Chispa durante 1958-59?

Primero, aclarar que la represión nunca fue específicamente contra los pueblos originarios sino contra todos. Osvaldo denuncia en la Chispa el robo de tierras sobre la familia Nahuelquir y el maltrato que reciben los peones rurales de la época; la sociedad rural hace una reunión donde dice que no va a pagar un centavo de aumento para los peones rurales. También lo que sufren los pobladores ante el acopio que hacen los dueños de la tierra. La violencia ejercida por los dueños de la tierra y las represiones no son solo contra los pueblos originarios- ni antes ni ahora-, sino contra todos los pobladores que están despojados de cualquier propiedad privada. Eso es una enseñanza clara de la Chispa, antes y ahora que está volviendo a circular con denuncias de una actualidad que asombra.

– Estas últimas represiones que te menciono -cuya última terminó en la desaparición forzada de Santiago Maldonado en manos de Gendarmería- generó una visibilización del conflicto por la tierra en la Patagonia que no es nuevo, sino que se encuentra en las raíces de la conformación del Estado Nación. ¿Qué conflictos permite anticipar el hecho de investigar lo que allí sucede en términos de cartografías de luchas y resistencias del pueblo?  

El Estado Nacional es fundado por una oligarquía terrateniente que duplica el territorio actual de la Argentina. En ese momento, Argentina era un poco menos de la mitad de lo que tiene hoy de tierras. Lo que hace es ocupar todos esos territorios mediante el robo; la usurpación…es una oligarquía usurpadora. Esos robos continuaron en la década infame y ese es un foco de conflicto que nunca se resolvió. Son tierras muy productivas, ricas, que están en la zona núcleo que produce comida para 300 millones de personas. Además, se agregó algo nuevo: que son riquezas minerales descubiertas por un geólogo en la década del 30 que trabajaba para una empresa norteamericana, en el caso de vaca muerta que ocupa Neuquén, Río Negro, Mendoza, La pampa. Son tierras sumamente productivas por la superficie de su suelo como por lo que se encuentra bajo estos suelos en términos de reservas de petróleo. Esa zona es la segunda reserva mundial de petróleo. Eso demuestra que los intereses de los empresarios y de la oligarquía van a estar muy por arriba de los intereses de comunidades que viven sobre ese suelo. Nos trae a la reflexión lo difícil que va a ser resolver este conflicto porque las tierras no se las van a devolver.

– La represión y los fusilamientos a los trabajadores anarquista de la Patagonia que sacó a la luz y denunció Osvaldo Bayer a través de su investigación, fue justificada por el Estado como una defensa de su soberanía. ¿Qué paralelismo es posible hacer con la reacción y discurso de la actual gestión de gobierno de la Alianza Cambiemos frente a la represión de la Comunidad Pu-Lof y la desaparición de Santiago Maldonado?

La constitución del Estado Nacional pretendió una homogeneidad que no existía. Se fundó acusando a los pueblos originarios de ser extranjeros. En 1878 se publica un libro de Estanislao Zeballos que se llama “A la conquista de 15 mil leguas”, que va a plantear que todos los que ocupan ese territorio son extranjeros, son chilenos y por eso hay que sacarlos. 40 años después, la persecución a anarquistas es justamente porque son extranjeros y quieren ocupar el suelo argentino e implementar un modelo político y económico ajeno, extranjero, delincuencial y violento sobre el territorio argentino. Las masacres posteriores siempre fueron sobre la acusación de que son extranjeros. Hoy se repite lo mismo: se acusa a los mapuches de violentos, de tener conexiones con organizaciones terroristas internacionales y se los acusa de ser chilenos. Es la lógica a la que apelan los Estados Nacionales, el nacionalismo que es el peor veneno sobre los cuerpos, para poder justificar el asesinato masivo y el robo. Además de asesinos, son ladrones y lo que en verdad quieren es justificar el robo de esas tierras diciendo que fueron recuperadas. Ese es el silogismo que inventan y que es muy difícil de desmontar.

– En el artículo de “Los dramas negros de Cushamen”, Bayer describe una serie de mecanismos ilegales para la apropiación de tierras por parte de los latifundistas. ¿Cuáles de estos rastros históricos se encuentran en el conflicto actual que mantiene el pueblo mapuche con Benetton?

La legislación argentina está hecha a medida de lo que tienen sobre los que no tienen. Se configura un marco de legalidad. Son ilegítimos porque los verdaderos habitantes son los pueblos originarios hace unos 12 mil años. Lo que se montó después es un Estado Nación que hizo su propio código civil y comercial y código penal y eso se escribió para favorecer a los dueños de la tierra. Por eso nosotros como historiadores recurrimos a los documentos científicos; porque si vamos a los códigos favorecen a los dueños de la tierra, a los propietarios.

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– A partir de tu trabajo de investigación sobre delitos económicos, ¿qué vínculos hallas entre los procesos de endeudamiento, financiarización de la economía y la desaparición de los cuerpos indóciles frente al poder, las jerarquías y las autoridades?

Ese es un proceso más nuevo para el Estado Argentino. El Estado, como mencione arriba, se dedicó a fusilamientos masivos, a las matanzas masivas, a la esclavización de los cuerpos entre 1880 y 1950. A partir de 1955/6 comienza una lenta valorización financiera de la economía (quiere decir apertura de economía a capitales y a bienes extranjeros). Cuando eso se abre, se produce la caída de la industria nacional, la pobreza, la desocupación, pero son los grandes negocios de los capitales internacionales. ¿Qué relación tienen? Cada vez que el Estado Nación sacó leyes de apertura económica para que circulen bienes y capitales extranjeros, a la par sacó leyes de represión que implicaron la detención selectiva de los cuerpos de los ciudadanos, el encarcelamiento; se inauguró el interrogatorio bajo tortura (entrenamiento de fuerzas a partir del año 75, permitido por Frondizi). A partir de ahí, comienza este diálogo entre leyes económicas y leyes de seguridad interior que implicaron encarcelamientos masivos, miles de presos políticos en el gobierno de Frondizi y luego la desaparición sistemática con el gobierno de Onganía.

– La consolidación de los Estado-Nación termina entrando indefectiblemente en contradicción con la existencia de diferentes pueblos y etnias al interior de sus fronteras. Bolivia encontró la solución con la conformación de un Estado plurinacional, los kurdos se debaten entre la autonomía y un Estado propio. ¿Qué herramientas puede aportar la ideología anarquista a estos procesos?

Primero, tanto los anarquistas como los pueblos originarios establecieron formas de entendimiento a partir de asambleas unos y parlamentos otros. Los anarquistas decidían todo por asambleas. Los pueblos originarios decidían a través de los parlamentos indios que eran una práctica que desde 1650 llevaban a cabo las comunidades originarias que existían en la Patagonia para poder discutir política, diplomacia, negocios, fronteras. Los aportes que pueden hacer es una discusión amplia de todos los actores afectados por el problema y que tengan participación directa en opinar. En contraposición al Estado, los anarquistas y los pueblos originarios dicen nosotros decidimos sobre nuestros cuerpos y a partir de ahí podemos discutir qué políticas queremos que haga el Estado.

– A partir de la desaparición de Santiago Maldonado, se volvió a oír en el discurso público la palabra “anarquismo” para estigmatizar la lucha de la comunidad mapuche por sus tierras ancestrales al tiempo que para denostar la solidaridad de Santiago con estas luchas. ¿Qué reflexión te merece este resurgimiento del término y qué vinculaciones podrías realizar con la construcción del anarquismo que históricamente hizo el Estado-Nación?

Habría que darles clases de anarquistas a todos, en principio a los infiltrados a las marchas: los anarquistas no nos vestimos de negro, no nos encapuchamos, nos tapamos la cara. Los anarquistas fundan escuelas, bibliotecas, editan libros, estudian. La lógica del anarquismo como idea del desorden es una idea muy equivocada. El anarquismo jamás fue pregonero del desorden, al contrario, fue pregonar constantemente el orden y el respeto por la palabra del otro en cualquier ámbito de discusión, el respeto por los horarios, el respeto por la mujer, la prohibición de beber en las reuniones. Respetar lo que decida la mayoría, aunque esa decisión no esté de acuerdo con los dirigentes. Como por ejemplo los casos de la Patagonia trágica donde la asamblea decide rendirse y los dirigentes sabían que eso implicaba los fusilamientos y así todo aceptan esa decisión y mueren fusilados junto a los peones rurales. El desconocimiento del anarquismo y la canallada de confundir a la gente -a la mayoría- diciendo que el anarquismo es desorden, cuando lo que quiere es un nuevo orden, un orden democrático. Es una utilización política de un término desconocido.

– Me gustaría que nos puedas compartir alguna reflexión más profunda sobre la relación de las izquierdas y las derechas y los cuerpos. Asimismo, ¿qué avances plantea el anarquismo y el feminismo respecto a esta relación?

BN: Las izquierdas y las derechas siempre se han debatido qué hacer sobre el cuerpo. La derecha lo establece como mercancía de trabajo y la idea de explotarlo al máximo y que trabaje al capital, que sirva. En la relación capital trabajo para el capitalismo tiene que primar el capital sobre el trabajo y el cuerpo tiene que ser funcional al capital. La izquierda tradicional le ha pedido a los cuerpos que se entreguen e incluso le ha pedido que den la vida por determinadas ideas, aunque esas ideas puedan ser mesiánicas. El anarquismo nunca le pidió a sus militantes que entreguen la vida por una idea, sino que generen vida y más vida, de estar vivos, de cuidar los cuerpos por fuera del Estado porque es quien te reprime. La idea de los anarquistas sindicalistas es que la asamblea es la que tiene que tomar todas las decisiones sobre el cuerpo y cuidarlo. El feminismo tiene algo más avanzado aún: es plantarse desde el cuerpo para entender qué hacer con la vida. Si la vida se genera a través del cuerpo, lo que primero que hay que cuidar es el cuerpo y defenderlo como la última frontera sobre la que tiene que avanzar la mercantilización, el capitalismo y la violencia.    

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  1. “El anarquismo nunca le pidió a sus militantes que entreguen la vida por una idea, sino que generen vida y más vida, de estar vivos, de cuidar los cuerpos por fuera del Estado porque es quien te reprime. La idea de los anarquistas sindicalistas es que la asamblea es la que tiene que tomar todas las decisiones sobre el cuerpo y cuidarlo. El feminismo tiene algo más avanzado aún: es plantarse desde el cuerpo para entender qué hacer con la vida. Si la vida se genera a través del cuerpo, lo que primero que hay que cuidar es el cuerpo y defenderlo como la última frontera sobre la que tiene que avanzar la mercantilización, el capitalismo y la violencia.” Gran síntesis de una buenísima nota. Gracias!

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