*Relato ficcional
Ocurrió un 9 de Junio en Florida, los vecinos congregados alrededor de la radio, escuchando la pelea de Lausse. A las 23:30 los policías reventaron la puerta, se los llevaron a todos, sin preguntar. los golpearon, se rieron, y los subieron a un colectivo. No explicaron nada, los trasladaron a la regional de San Martin. Las horas pasaron, se acercó un efectivo, les dijo que se los iba a llevar a La Plata para tomarles declaraciones, pero nunca llegaron a destino. El micro frenó en José León Suarez, los bajaron a punta de pistola del vehículo, los llevaron a un basural y dispararon a sangre fría.
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Nadie narró los hechos, no hubo investigación. Me enteré por un rumor en el bar donde solía jugar ajedrez. “Hay un Fusilado que vive”, me dijeron. El hecho instantaneamente atrapó mi atención, y a través de la investigación, de conocer a los sobrevivientes, conocí el horror.

Reordenemos los hechos, el 9 de junio de 1956, ocurrió el levantamiento de Valle. La policía tenía el dato de que la casa de Florida era uno de los lugares de reunión de los sublevados. En vez de toparse con sublevados, se encontraron con civiles. No encontraron armas, no descubrieron nada más que a los vecinos de un barrio, comiendo unos salamines y escuchando una pelea de boxeo en la radio. No se detuvieron a preguntar, la falta de hechos no evitó los disparos. Esperaban encontrar a Tanco, y se encontraron con 12 pobres diablos, de alguna manera, había que enmendar lo sucedido, decidieron tirarlos a la basura.

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Fusilamientos de José León Suárez. Adaptación de la crónica de Rodolfo Walsh a historieta por Omar Panosetti y dibujos de Francisco Solano López
No soy, ni nunca fui peronista, si algo tenía por el peronismo, es rechazo. La política no era lo mío. Mi vida transcurría tranquila entre discusiones sobre literatura y partidos de ajedrez. La mayoría de los pilares que sostenían mi existencia se cayeron, se quebraron. Siento que mi vida está dando un vuelco gigantesco en los acontecimientos, pero si de algo tengo certeza, es que, o el periodismo es libre, o es una farsa. Nadie quiere mi historia, a ningún diario le interesa. Hace poco, mientras transcurría la investigación, secuestraron y golpearon a un periodista por tener las mismas iniciales que las mías. Parece que las preguntas que estoy haciendo incomodan. Excelente entonces, significa que estoy por el camino correcto. De eso se trata, de seguir haciendo las preguntas correctas, de seguirme haciendo las preguntas correctas también. De acuerdo entonces, seguiremos preguntando, seguiremos investigando, hasta que tantos muertos logren hablar.

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Primera parte: 1955

Segunda parte: La Libertadora a través de los ojos de un sublevado

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