El Estado Islámico irrumpió en la escena política por sus espectaculares atentados en los centros urbanos de los países occidentales con más peso político, a la hora de digitar la política que se lleva a cabo en Medio Oriente. Pero detrás de lo visible, hay un montón de nuevas formas de entender y practicar la guerra que esta organización ha logrado construir, superando ampliamente los objetivos de sus antecesores. Más allá de que el ISIS se encuentre en plena retirada, con Al Raqa (capital Siria), su bastión central, perdida a manos de la Coalición Internacional Contra el Estado Islámico, no significa que ante este repliegue su legado no pueda ser tomados por otros. En ese sentido, resulta interesante el minucioso análisis que lleva a cabo Mariano Beldyk en el libro ISIS en Guerra, en el que desentraña su origen y funcionamiento. En una extensa charla con Contratapa, el periodista, politólogo y columnista del programa radial No Somos Nadie (Metro 95.1) explica, en clave política, cuáles fueron los pilares principales para la construcción de un doble poder por parte del ISIS y qué rol jugaron las potencias mundiales a la hora de favorecer su construcción.

Mariano Beldyk - Alta - Gentileza Radio Metro

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre el ISIS y otras organizaciones de similares características, como por ejemplo Al Qaeda?

La principal diferencia es haber construido un califato, una suerte de protoestado. No es la primera vez que una organización no reconoce la autoridad de un Estado, la enfrenta y logra cierto nivel de gobernabilidad en un territorio. De hecho, ha sucedido con casos africanos. Pero es la primera vez que se construye, con todo un organigrama, una administración pensada desde las distintas ramas de un gobierno, que era más bien teocrático, porque eso es un califato, pero que tenía su poder judicial con sus leyes establecidas. Su consejo, que funcionaba como una suerte de gabinete, y su consejo religioso, para ajustar en una teocracia esas leyes o estos ordenamientos a los conceptos de la religión. Con distintos niveles de fuerzas policiales, su ejército, que también estaba dividido en distintas ramas según su especialización, y con su fuerza de elite. No era un Estado porque no eran reconocidas sus fronteras por la comunidad internacional, a la que ellos tampoco reconocen, con lo cual tampoco les interesaba ser reconocidos.

Y la segunda diferencia importante es que si bien no sé si es la única organización islamista que levantó las armas contra otros musulmanes, sí es la que llevó esa guerra a su punto más cruel y extremo. Al punto tal de que el grueso de las víctimas del ISIS son musulmanes de Irak y de Siria sobre todo, en donde planteó su guerra nuclear. El califato nace en esas tierras y se expande luego. Si bien nunca llegó a juntar las fronteras como pretendían, con las provincias en el exterior que eran: la región de Afganistán, Pakistán y el Sinaí egipcio, se expande desde ese lugar central, coral. En ese sentido, el grueso de su guerra la planteó contra los musulmanes chiitas (creen en Alí como profeta y legítimo sucesor de Mahoma), a los que no consideran musulmanes. Eso Al Qaeda no lo hizo. Al Qaeda es sunita como ellos, pero uno de los principales puntos de fricción, por los cuales se terminan convirtiendo en enemigos y peleándose, es porque ISIS desconoce las órdenes de Al Qaeda, cuando formaba parte de la red, de no atentar más contra los chiitas.

A la mayoría de los ojos de los analistas occidentales, el llamado movimiento “primavera árabe” fue visto como un proceso de avanzada hacia derechos democráticos en la región, pero que a la vez resultó clave para el desarrollo del ISIS ¿Cuánto tuvo de genuino ese proceso y cuánto influyó la injerencia extranjera para hacer tambalear los regímenes de Egipto, Libia y Siria?

La primavera árabe tiene un componente fuerte nativo que de hecho toma por sorpresa no solamente a los regímenes que estaban gobernando ahí hace décadas, sino a todo Occidente. El caso por antonomasia se da donde estalla todo esto, en la República de Túnez. Cuando cae el gobierno de Ben Ali, Túnez funcionaba como un resort vacacional de los franceses, tenía mucho contacto con ese país. Básicamente habían funcionarios franceses que estaban de vacaciones en ese momento en Túnez y el gobierno de Francia no sabe reaccionar ante lo que estaba pasando en esa región. Mucho menos cuando se cae el régimen de Hosni Mubarak de Egipto, que es un actor con peso regional en el norte de África y en todo Medio Oriente. Era un tipo que controlaba todo estos movimientos islamistas extremos, pero también lo que es el islamismo político, los partidos, como los Hermanos Musulmanes. En ese sentido, tiene un fuerte componente nativo, por el polvorín que se habían vuelto esas sociedades, por una serie de situaciones económicas, sociales, pero que después Occidente le quiere dar un tamiz liberal, porque se siente mucho más a gusto con los liberales en esa región, pero que no representan el cien por ciento del espectro político. Los que ganan la primera elección, durante este proceso, son los Hermanos Musulmanes, con otro nombre porque estaban proscritos. ¿Y cómo reacciona el status quo, que son los militares?: le dan un golpe de Estado y lo derriban. ¿Y quién avala ese golpe de estado?: Estados Unidos, que reconoce al gobierno rápidamente. Le critica a Sisi, que era el mariscal que da el golpe, la cuestión de los derechos humanos, pero nunca lo condena a nivel internacional.  Le deja de vender armas por un tiempo, nada más. En ese sentido, la “primavera árabe” tiene un fuerte componente autóctono. Occidente quiso estimular las fuerzas liberales, pero no le salió bien.

Egipto

¿Y el caso puntual de Siria?

Como todo proceso, más allá de que nos guste etiquetarlo para darle cierto nivel de compresión, cada caso es particular. No podés hablar de lo mismo sobre lo que pasó en Siria, Egipto o en Túnez. Siria estalló como una guerra interna, básicamente, porque Al Asad vio lo que había pasado en otros lugares, lo de Mubarak por ejemplo, y sacó el ejército a la calle en los primeros días. Y los rebeldes o los movimientos que eran de descontento político, quedaron cooptados por toda una serie de organizaciones que se empezaron a meter en Siria para hacer estallar ese polvorín y derribar al presidente sirio. Y ahí lo que se da es una serie de enfrentamientos religiosos, las distintas ramas de los musulmanes y cómo esas organizaciones que, responden a uno u otro interés, actúan financiadas, a veces, por otros países, como Arabia Saudita o Qatar y a su vez explotan rivalidades tribales, que en Siria son muy fuertes, pero que no se dan con esa intensidad que tienen en otros lugares, como Iraq.

¿En dónde reside la fuerza de atracción del ISIS para reclutar combatientes que son ciudadanos de Europa, Estados Unidos y hasta de países latinoamericanos?

Básicamente, como toda organización de esta naturaleza, que plantea una guerra, en ganar. Pensemos que el momento de mayor atracción del ISIS fue en el 2014, año en cual se expande, forma el califato y se considera que hay una mayor inmigración hacia esas tierras. También porque el ISIS tenía un aparato de propaganda muy trabajado que iba mucho más allá de lo que consumimos en Occidente, que son las ejecuciones, la parte más sangrienta. De hecho, esa es una tercera parte de todo el aparato propagandístico. Hay toda una parte, muy importante, que estaba centrada en mostrar la vida en ISIS como una comunidad de los verdaderos musulmanes, sin diferencia de nacionalidades ni étnicas: “Vení, hacé el viaje. Acá vas a ser un hermano”. Son conocidos los videos en los que queman sus documentos de identidad y eso significa una renuncia a su vieja nacionalidad. Es reconocerse como parte de algo diferente. ISIS construye un relato muy fuerte de pertenencia, al cual abraza a un montón de inmigrantes que no se sienten contenidos en su propia sociedad. Por eso se explica que haya belgas o franceses en los ataques ocurridos en París y en Bruselas. Porque  todos esos inmigrantes de segunda generación, hijos de los tipos que vinieron de esas colonias a esos lugares, nunca dejaron de ser inmigrantes en esas sociedades. Se criaron ahí, nacieron ahí, tienen nacionalidad europea, pero no se los mira como europeos.

En tu libro afirmás que uno de los valores agregados que tiene el ISIS, a diferencia de otras organizaciones de estas características, es el uso que hacen de las redes sociales y nuevas tecnologías ¿Qué rol cumplió esta herramienta para la construcción del califato?

Muy importante dentro de lo que es el aparato de propaganda y difusión, en donde hay un doble concepto: por un lado lo que se utilizaba para asustar a sus enemigos. Pensá que ISIS plantea una guerra psicológica antes que militar. El modus operandi era identificar a los líderes: el famoso matá al capitán para generar la dispersión en el otro. No solo a los líderes militares, sino los sociales: aquellos que nucleaban y que podían plantear una resistencia a su idea de sociedad. Y muchas veces terminaban desapareciendo, torturando y matando a esos líderes para romper ese entretejido social y poder penetrar. Eso trasladado a las redes sociales como un arma más de amedrentamiento y luego de captación como segundo concepto.

isis

Una buena parte de la prensa occidental se encarga de amplificar los videos de decapitaciones y fusilamientos que produce el ISIS ¿No pensás que difundirlos es una manera de hacerle el juego a esta organización? Por otro lado, pasa lo contrario con estas mismas acciones que se dan en Arabia Saudita, que suelen ocultarse.

Con una gravedad mayor: estamos hablando de un Estado reconocido por la comunidad internacional, que tiene graves denuncias por violaciones a derechos humanos, pero que no todos aceptan. Una suerte de doble rasero, entre ellos el de Estados Unidos. Hay un debate profundo que no tiene una respuesta sobre qué rol tiene que tomar el periodismo frente a los ataques del terrorismo en general. Si termina siendo orgánico difundiendo estos mensajes, si en definitiva está amplificando ese mensaje de miedo, o si tiene que mostrar todo porque se cree que la sociedad puede discernir y va a terminar condenando ese ataque. Son dos bibliotecas, no hay una postura. Si ves todo lo que pasó en los ataques de Manchester y en Londres te vas a encontrar que casi no hay imágenes de muertos. Hay una suerte de autocensura en la transmisión del mensaje. Y eso viene desde el 2005, cuando Al Qaeda mete los bombazos en el sistema de transporte público: ves el colectivo abierto como una lata de sardinas, pero no ves a los muertos. Es una política comunicacional, es quién gana esa guerra de propaganda. Creo que muchas veces los medios, con la retroalimentación y el morbo, son funcionales a lo que ellos pretenden supuestamente combatir. Y se llega a cosas graves a nivel conceptual: cuando no diferencian a los musulmanes y a la religión musulmana del terrorismo. Eso me parece mucho más grave que mostrar un muerto. Lo que están haciendo es generar todo un caldo de alimentación para esa organización y eso se ve mucho más por negligencia o ignorancia que por un interés detrás, de marginar a la comunidad musulmana por una cuestión religiosa o ideológica.

Tanto el PKK (el Partido de los Trabajadores Kurdos) como los rusos han acusado a Turquía de financiar al ISIS con la compra de petróleo ¿Qué tiene de cierto esta denuncia?

En su momento los rusos mostraron las famosas rutas de contrabando que utilizaba ISIS para sacar el petróleo que terminaba en un puerto, en el mediterráneo turco. Todas atravesaban las fronteras de Turquía. Puntualmente Rusia hace foco en la familia Erdogan, que son un clan que maneja el poder hace más de diez años, como parte de esos negocios, pero la realidad es que nunca lograron demostrarlo con datos reales, sólidos. Ese petróleo negro, que viaja a través de Turquía, no proviene solamente de Siria, sino también de la región del Kurdistán iraquí, por lo tanto no es fácil de identificar. No es que viene el camión cisterna que dice “ISIS oil”. Es  obvio que todos esos actores que manejan el poder desde hace años, algún grado de responsabilidad, por negligencia, por aceptación o por lo que sea, tienen en la existencia de un mercado negro. Yo cito algunos datos, pero no estoy en condiciones de afirmar que Erdogan trafica petróleo del ISIS. Pero si lo sabés vos, lo sé yo, lo sabe Erdogan que el petróleo de Isis pasa por ahí… después tiene que ver con cuestiones de enfrentamientos internos: por ejemplo con el derribe del avión ruso por parte de los turcos, y los kurdos de la región de Turquía y Siria a quienes Turquía considera terroristas. No así con los kurdos de Irak, a los que le compran el petróleo. Tiene que ver con las alianzas políticas.

En tu libro hacés una descripción del estricto control que se hace sobre la población que habita el Califato y el castigo que se ejerce a los  que son descubiertos consumiendo alcohol y drogas. Sin embargo, en algunas notas periodísticas se ha difundido que a los combatientes se les suministra sustancias alucinógenas antes de los combates, ¿cómo se maneja esta contradicción desde los altos mandos con la máxima del Califa de “todos los desvíos conducen al infierno”? ¿Qué mensaje se baja desde la estructura?

No sé cuál será la fuente que indica que se les dan alucinógenos. Cuando fue la guerra Libia se decía que Khadafi las daba viagra a sus soldados. Yo no vi ningún informe, durante el tiempo que hice la investigación, ni una prueba irrefutable de que le daban ese tipo de drogas, lo que no significa que no se las hayan dado para combatir. Cómo manejan esa contradicción lo desconozco, pero públicamente nunca lo aceptaron ni lo avalaron. Como vos bien decís, el mensaje del islam tiene que ver con otra cosa y estos gobierno al estilo del ISIS, que provienen de una rama ultraortodoxa, que es el wahabismo, si algo resalta es el concepto de pureza: no tolera la carne de cerdo, ni la bebidas alcohólicas ni los cigarrillos. Nada que sea vicio lo tolera abiertamente, lo que no quiere decir que no exista, pero no tengo pruebas para decírtelo.

En ese sentido, lo mismo ocurre con la esclavitud sexual que sufren las mujeres de otras vertientes islámicas cuando caen en manos del ISIS, ¿desde qué aspecto religioso ellos justifican esta atrocidad?

Las violaciones que se produjeron, en el marco de la guerra de Siria e Irak, fueron denunciadas por los yazidíes (religión preislámica) en la comunidad internacional. Para la cosmovisión que tiene el ISIS de esta rama del Islam: son un poco menos que nada, casi que no son humanos para ellos. Los del ISIS elaboraron un debate teológico de cómo considerarlos: si como musulmanes desviados o como apóstatas. Si consideraban que eran musulmanes desviados se suponía que tenían que tener cierta contemplación, en tanto ellos podían concebir que se habían equivocado en el camino, entonces podían corregirlos. Si consideraban que eran apóstatas o herejes, adoradores del diablo como ellos finalmente dijeron que eran, a los hombres los matan y a las mujeres las utilizan como esclavas sexuales. Dentro de la cosmovisión de ISIS se justifica. No conciben como que le están haciendo un crimen a una persona. Hay que entender cómo funciona la cabeza de estos tipos.

En tu libro desarrollás dos hipótesis sobre qué puede llegar a ocurrir si el ISIS gana la guerra o la pierde. Estando más cerca de la segunda opción, marcás que la solución para una paz en Medio Oriente tiene que ser en clave política y no militar. ¿Qué elementos son fundamentales para que se inicie un proceso de pacificación?

En primer lugar reconocer a las organizaciones como actores políticos. Muchas son catalogadas como terroristas, por razones políticas, y al hacerlo las están removiendo de una mesa de diálogo, porque nadie negocia con terroristas. Por ejemplo, Hezbolá es considerada terrorista por Israel, Estados Unidos y parte de Europa, y sin embargo dentro del Líbano y regiones aledañas es considerada una organización político militarista. Es un partido político al que votan y que gobierna dentro de lo que es la estructura del poder de ese país, que es clave dentro del conflicto de Medio Oriente. Una primera solución a nivel político, pasa por reconocer a esas organizaciones, que no pretenden la destrucción y la devastación del otro, sino que tienen como objetivo determinado logro político, como un actor con el cual se puede negociar y se les puede dar o no determinadas cuestiones.

abu bakr al bag hdadi
Abu Bakr al-Baghdadi es el líder y autoproclamado califa de la organización yihadista Estado Islámico

Las fronteras nacionales que se trazaron después de la caída del Imperio Otomano siguen teniendo consecuencias actuales. ¿Es posible llegar a una paz en Medio Oriente sin cuestionar ese trazado fronterizo?

Occidente parte de un lugar erróneo si pretende que va a poder construir Estados modernos de corte liberal occidental. Estamos hablando de una región que tiene una fisonomía y cosmovisión muy distinta, y si le hubiesen dado la posibilidad de formar los países como ellos querían, hoy tendría formas muy diferentes. El problema es que al trazar las líneas de acuerdo a los intereses repartidos, de los recursos de ese momento, por las potencias occidentales, dejaron conviviendo dentro de esas fronteras a enemigos. El ejemplo son los kurdos, que se quedaron sin Estado, y hoy si tuvieran que construirlo  juntarían una parte de Irak, Irán, Turquía y Siria. Andá a pedirles a esos países que cedan territorio. En ese sentido hay una vuelta atrás que es medio difícil y Occidente tiene que aprender a contemplar también que los movimientos y las dinámicas políticas en la región no son la que existen en Europa, en Estados Unidos y en Latinoamérica. Lo que pasó en Egipto es un ejemplo de eso: el hecho de que haya ganado un gobierno islamista. Ganó por la voluntad popular y luego reformó la constitución, la sometió a referéndum y ganó, y eso no es del agrado de la mirada Occidental sobre la política, pero es posiblemente la voz mayoritaria de ese lugar, con lo cual tenés que aceptarla. Nuestro primer error es intentar leer con un lente que no es propio de la región, de lo que ocurre en el lugar. Ahí damos el primer paso mal y nos equivocamos. También está la estigmatización del movimiento islámico. A nivel general, toleramos que hayan partidos cristianos, pero no que haya partidos islámicos. El partido cristiano tiene una mirada cristiana sobre la política con algunos preceptos y valores que son propios del cristianismo. Andá a pedirle a un cristiano que te vote a favor del aborto. Los islámicos tienen su mirada sobre la política. Entonces por qué condenamos el partido islámico y no condenamos el partido cristiano. Hay un doble rasero de Occidente en ese sentido.

¿Ves posible un ataque del ISIS en la región de latinoamericana?

Lo veo lejano en el sentido de que la guerra de ISIS se da en una circunstancia muy particular que es lo que ocurre en Siria e Irak, en el 2003. En esos años la región explota e ISIS sabe manejarse bien esa explosión como para ir movilizándose, ganando adeptos, conquistando y generando una suerte de efecto dominó. Después si uno traslada un segundo escenario de conflictividad de ISIS a Europa y, con mucha menos frecuencia, a Estados Unidos, en algunos casos puntuales tiene que ver con la relación con las comunidades inmigrantes y musulmanas, con el conflicto en Medio Oriente y con esos propios países. Los lobos solitarios se explican básicamente por un factor propio de esa persona, que tiene que ver con lo psicológico y con uno social en el cual están insertos. Latinoamérica es una región en la cual si nos ponemos a revisar cada uno de eso factores, nos encontramos bastante alejados de Medio Oriente, porque no participamos activamente de ese conflicto y nos encontramos alejados del factor de lucha fratricida dentro de las religiones y dentro del islam, porque aquí conviven todas esas ramas. Entonces te diría que per se no están dadas las características para que ocurra algo así, lo cual no se descarta.

Salvo que algún país latinoamericano se meta de lleno en el conflicto.

Colombia ha enfrentado a ISIS y tiene una misión de soldados en el Sinaí egipcio, que tiene que ver con la guerra que mantuvo Egipto con Israel. Cuando se desmoviliza esa región meten un contingente de Naciones Unidas de cascos azules, que está sobre todo nutrido por colombianos, y como ISIS tiene una de sus organizaciones más fuerte en el Sinaí egipcio, de hecho es la que derriba al avión de pasajeros ruso, le ha tocado enfrentarse en algún momento al ejército colombiano, como esa suerte de tapón, con soldados de ISIS. Me acuerdo cuando en su momento habían amenazado al Papa yo había planteado la hipótesis: “Colombia tiene cuidado con la visita del Papa, porque ya tuvo un enfrentamiento con ISIS.” Pero igual, para que haya un atentado necesitás que algún tipo viaje desde la región hasta acá o que alguien en Colombia sienta la necesidad de transformar su voluntad, desprecio hacia el gobierno y el estado colombiano, en una voluntad de ataque, que es todo un paso psicológico que hay que atravesar. No cualquiera es un lobo solitario. México y Panamá son los países que están más involucrados con todo el tema de la guerra. Sobre todo Panamá que integra la coalición contra ISIS, pero es raro que se dé un ataque en ese lugar. Fijate donde ocurren todos los ataques fuera de lo que es la región: ocurren en Irak y Siria, seguido por la región de los países que son aledaños que el ISIS intentaba desbordar para comenzar a expandir el califato. Arabia Saudita por toda su importancia religiosa. En Jordania también hay unos ataques esporádicos del ISIS. Algunos dicen  inclusive que tienen presencia dentro de Israel, pero eso es el anillo periférico. Después cuando saltamos el mediterráneo ocurren los ataques en Europa, que los comandan europeos, no un sirio o un iraquí. De última vuelven, pero eran europeos que habían salido antes desde ahí, con lo cual ese ataque hay que analizarlo en la clave de por qué un europeo quiere atacar Europa. Eso no se da en Latinoamérica, es más difícil que ocurra.

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