Sergio Palazzo, titular de La Bancaria

Sofocante y tormentoso. Si hubiera un pronóstico para los trabajadores bancarios este verano, el tiempo sería poco alentador. En pleno inicio de la estación estival, la Asociación Bancaria arrancó ayer con asambleas en las sucursales entre las 13 y 15 horas, lo que resintió la atención al público en todo el país. Con esta medida de fuerza, los trabajadores y trabajadoras del sector financiero dieron el puntapié inicial a la paritaria 2018, luego de que las cámaras empresarias ofertaran un 9% de incremento en cuotas para todo el año siguiente.

El sindicato conducido por el secretario general Sergio Palazzo ingresó en estado de alerta y movilización este jueves al considerar como “inaceptable e indignante” el ofrecimiento de las cámaras empresarias Abappra, ABA y Adeba, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger. El gremio apunta a incremento cercano al 20 por ciento, acorde a las expectativas inflacionarias de 2018.

Bapro - Santiago Etchemendi

Además de un incremento superador, el sindicato exige el pago de la cláusula gatillo retroactiva pendiente de la paritaria 2017, que vence este 31 de diciembre. Ese acuerdo establecía el otorgamiento automático de una recomposición de los sueldos, en caso de que la inflación superara el 19,5% anual, algo que ocurrió. Según informó, esa cláusula por el exceso de la inflación en el mes de noviembre se abonará en el transcurso de diciembre, mientras que la de diciembre, se liquidará en enero. Serán 2 o 3 puntos porcentuales más a lo convenido.

Se espera que la pulseada entre los trabajadores y trabajadoras de bancos y sus empleadores sea tan “hot” como el año pasado, cuando intervino la Justicia laboral con un amparo a favor de los bancarios y contrario al Ministerio de Trabajo, a cargo de Jorge Triaca, por haber intentado desarticular el acuerdo convenido entre las partes empresaria y sindical. Cambiemos llegó a impulsar un juicio político contra los jueces del fuero del Trabajo que dictaron la medida.

El Gobierno está especialmente interesado en la evolución de los conflictos del sector. Por su tamaño y alcance, la paritaria bancaria es una de las que marca la pauta salarial para otras negociaciones del sector privado. Pero también es relevante por sus condimentos políticos: Sergio Palazzo es uno de los dirigentes sindicales más confrontativos con el gobierno de Mauricio Macri junto a su agrupamiento sindical, la Corriente Federal de Trabajadores.

En las primeras reuniones de la paritaria 2018, la entidades financieras no solo ofertaron un escueto porcentaje del 9% que vaya actualizándose en función de la inflación. Rechazaron también que esta cláusula deje de ser retroactiva a enero junto a “la habitual compensación anual que se percibe en enero”. Además, las patronales cuestionaron “la escala para la compensación del Día del Bancario” que se abona regularmente, un planteo que es considerado como un “avance contra derechos adquiridos de los trabajadores bancarios”, informó el gremio a través de un comunicado. “Exigimos un porcentaje acorde a los precios de los alimentos, los servicios, y el dinero”, concluyó.

“Hemos sostenido, y sostenemos, que este Gobierno impone un esquema económico social en favor de los ricos, en contra de los trabajadores y los sectores más débiles de nuestra sociedad”, señaló La Bancaria en el mismo comunicado.

El único banco que atendió al público ayer sin interrupciones es el Banco Provincia (Bapro). Allí, la patronal y el sindicato están en conciliación obligatoria por un plazo de quince días hábiles. El motivo es el conflicto generado en torno a la ley impulsada por la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, que elimina del régimen especial de jubilación de los empleados del banco.

La iniciativa, sancionada esta semana por el Senado bonaerense por 29 votos a favor y 17 en contra, suprime el derecho de los trabajadores de acceder a una jubilación a los 57 y los 60 años de edad, con 30 de aportes. Al igual que la reforma previsional nacional, la ley se trata de un verdadero ajuste que pagarán los trabajadores activos del Bapro y los jubilados y jubiladas de la entidad.

El mecanismo dispuesto es subir de manera escalonada la edad jubilatoria desde los 57 años hasta los 65 tanto para hombres y mujeres, con 35 años de servicios. Pero también recorta los haberes actuales: reduce la tasa de sustitución del 82% móvil vigente al 60% del promedio de los últimos 10 años de salarios. En la actualidad, los empleados del Bapro aportan un monto adicional de sus sueldos para acceder al retiro de manera anticipada. Y al jubilarse, continúan aportando un 10% de sus haberes como mecanismo de financiamiento del sistema.

Palazzo 1

Sin embargo, desde la Gobernación aseguran que la caja previsional cuenta con un déficit de 5.000 millones de pesos y no es sustentable.

En este marco, la conciliación obligatoria dictada este miércoles puso un impasse a la escalada de las medidas de fuerza de los trabajadores del Bapro, quienes venían de llevar adelante una huelga de 48 horas el lunes y martes. La tensión llegó a tal punto que el diputado Martín Lousteau (uno de los que dio quorum para la sanción de la ley de reforma previsional) se convirtió en objeto de la bronca de los bancarios tras cruzarse en medio de una concentración en la Casa de la Provincia.

Algo similar ocurrió con la legisladora bonaerense y empleada del Bapro Carolina Píparo, quien fue declarada como “persona no grata” por votar a favor de los recortes jubilatorios. Píparo, víctima de un hecho de inseguridad que le hizo perder un embarazo, ingresó a la entidad durante la gestión del gobernador Daniel Scioli como gesto solidario. Es por ello que los trabajadores repudiaron el desplante y la “devolución del favor” a sus compañeros.

Es un robo, una apropiación“, afirmó Santiago Etchemendi, secretario general de la seccional Buenos Aires del Bapro, sobre la reforma jubilatoria bonaerense. “Nosotros pagamos más de aportes, para cobrar más en las jubilaciones. Vidal no propuso nada, ordenó una nueva ley y recién el jefe del bloque oficialista nos llamó 24 horas antes. Nos dijo que no estaba en sus manos y que no podía hacer nada. Pretenden imponer y no debatir”, afirmó en declaraciones a la prensa.

La diputada Carolina Píparo fue escrachada por los empleados del Banco Provincia
La diputada Carolina Píparo fue escrachada por los empleados del Banco Provincia

Desde La Bancaria advirtieron que el cese de la huelga está supeditado a que no se innove en las situación de los jubilados bancarios de la entidad y que la gobernadora Vidal suspenda durante el período de tregua la promulgación y reglamentación de la ley. En este sentido, rechazaron la “lamentable amenaza de suspender la personería gremial” de parte de la cartera laboral, en caso de no acatar la conciliación.

Con la reforma en el Bapro, los otros sindicatos bonaerenses que cuentan con regímenes jubilatorios especiales consideran que también están en peligro sus derechos previsionales. Desde un primer momento, salieron en conjunto a solidarizarse con los trabajadores de La Bancaria. “La ley que se votó es vergonzoza. Después de la caja de los bancarios, vienen por el Instituto de Previsión Social (IPS)”, definió el titular del Suteba, Roberto Baradel, en una de las marchas a la Legislatura bonaerense en repudio de la medida.

2 COMENTARIOS

  1. Para dimensionar la estafa que le hará el Estado a los trabajadores activos y a los jubilados y pensionados del Provincia.
    Si luego de 35 años de aportes, tal la ley vigente, le devolvieran todo lo aportado en moneda constante, el beneficiario podría vivir de rentas hasta morir.
    Una locura injustificable.

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