El Gobierno de Cambiemos quedó nuevamente envuelto en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas (ICIJ, por su sigla en inglés) conocida por la revelación de los Panama Papers, una megafiltración de documentos relacionados a fraudes fiscales. Dieciocho meses después de aquel trabajo en el que quedó envuelto el presidente Mauricio Macri y varios de sus funcionarios, se dio a conocer una segunda investigación denominada “Paradise Papers”, en la que se menciona a dos ministros actuales de la administración macrista: el titular de Finanzas, Luis Caputo, y su par de Energía, Juan José Aranguren.

De acuerdo a los nuevos datos filtrados, Caputo fue el administrador de Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de Miami con ramificaciones en Delaware y las islas Caimán, dos paraísos fiscales, antes de ingresar a la función pública. También fue el manager de Alto Global Fund, un hedge fund del conglomerado de Noctua dedicado a administrar inversiones de alto riesgo y alta rentabilidad en mercados emergentes por más de US$ 100 millones – para ingresar, el fondo exige US$ 1 millón como suscripción inicial mínima-.

El actual ministro de Finanzas gerenció esos fondos offshore junto al financista argentino radicado en Miami Martín Guyot, según surge de los documentos.

Caputo y Guyot fundaron juntos Noctua Partners LLC, según la agencia Bloomberg, aunque en los registros oficiales del estado de Florida sólo figura Guyot, desde marzo de 2009 y se expandió durante los años siguientes, cuando imperaba el cepo cambiario en Argentina.

“Yo era sólo un asesor financiero. Siempre fui manager, nunca me ocupé de lo societario”, explicó el ministro. “Típicamente, todos los fondos de inversión se radican en Caimán”, dijo Caputo, y aclaró que cree que “todo fue totalmente en blanco y legal”.

REUTERS/Marcos Brindicci

El funcionario negó, además, una eventual incompatibilidad entre su anterior trabajo en el sector privado y su actual labor. “No hay ningún conflicto de intereses, hoy no tengo nada que ver ni con Axis ni con Noctua. Es más, hoy desfavorezco a mis ex socios, en lugar de favorecerlos”, respondió.

También rechazó un potencial conflicto de intereses al negociar con los fondos buitre que litigaron contra la Argentina en tribunales de Nueva York por la deuda pública en default. “La primera vez que traté con fondos buitre fue como funcionario. Ningún fondo que haya litigado contra la Argentina estuvo vinculado a Noctua, no lo creo. Si fuera así, me trago este teléfono”, dijo.

Caputo minimizó el peso de Alto Global Fund: “Era un fondo de inversión para friends and family (familia y amigos). Muy chiquito, para tener un vehículo institucional más redituable que si va un particular a un banco, donde la tasa es menos atractiva”, dijo.

Además, afirmó que renunció a la administración de Noctua y de Alto Global Fund antes de asumir como secretario de Finanzas, en diciembre de 2015, aunque indicó que cualquier documento al respecto debería tenerlo Guyot. “Cuando pasé a la función pública me desvinculé de todo, absolutamente. No hablo con Guyot desde hace casi dos años”, sostuvo el ministro.

Caputo se definió además como un mero “administrador” de Noctua y Alto Global Fund y negó haber sido member o socio. “No tuve ninguna injerencia accionaria hasta donde yo sé. Tampoco es importante porque es una sociedad que no vale nada en sí, es un fondo, y vale en la medida de la cartera que maneja”, dijo.

Sucede que en la declaración jurada que Caputo presentó ante la Oficina Anticorrupción al darse de alta (por lo tanto, debió informar su situación patrimonial de 2015), en tanto, no figuran Noctua ni Alto Global Fund.

La vicepresidenta Gabriela Michetti salió a defender al funcionario y afirmó que el ministro de Finanzas “ha dejado de ganar mucho dinero como asesor financiero” para integrar el Gobierno. Según consideró, se trata de “una persona absolutamente correcta que justamente lo que ha hecho es tratar de ayudar a la Argentina en estos procesos de cambio”.

Desde la oposición, salieron a pedir la reununcia tanto de Caputo como de Aranguren. El espacio que lidera Cristina Kirchner, Unidad Ciudadana, sostuvo en un comunicado: “La firma off shore que se encontraba bajo la dirección de Aranguren, además de estar radicada en un paraíso fiscal y nunca ser declarada por el ministro, fue contratada por el Estado argentino en al menos 13 oportunidades durante los últimos dos años, para la compra de gasoil”.

“Ese negocio le reportó ganancias escandalosas por más de 150 millones de dólares durante su gestión como ministro”, indicó Unidad Ciudadana.

Además, sostuvo que Aranguren “no sólo fue parte de una firma off shore, que en el mundo están sospechadas por ser cuevas de negocios ilegales vinculados al narcotráfico o el lavado de activos, sino que le otorgó negocios millonarios con el Estado argentino; algo absolutamente incompatible con su función”.

Por su parte, la diputada massista Graciela Camaño, señaló: “Es grave que tengamos este tipo de noticias. En el mundo hay acciones que intentan poner blancos sobre oscuros. Los funcionarios son funcionarios porque el Presidente (Mauricio Macri) así lo quiere. Lo ideal es que con la misma diligencia que se ha investigado a (Amado) Boudou o a (Julio) De Vido, se investigue a Caputo”, dijo.

Y consideró que “también” debería investigarse “a alguien que se mantiene oscuro, como el ministro de Energía (Juan José) Aranguren”.

El caso Aranguren

aranguren

El ministro de Energía es otro de los argentinos relacionados al compañías offshores según los datos surgidos de la mega filtración internacional conocida como “Paradise Papers”, de acuerdo con lo que publicó este martes el sitio web Perfil.com. Además de la subsidiaria en Barbados, también aparece como director de Sol Antilles y Guianas Limited, otra filial de la petrolera anglo-holandesa, lugar que ocupó entre mayo y julio de 1996.

En abril de 2016, Shell Western Supply and Trading se quedó con siete de los ocho cargamentos de gas oil licitados por CAMMESA, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, que depende de la cartera que dirige actualmente Aranguren, según se publicó.

El funcionario se desligó inmediatamente de este contrato al recordar que en todo lo relativo a Shell, quien lo reemplaza en ese tipo de decisiones es su par del Ministerio de Producción, Francisco Cabrera -por una resolución ministerial y un decreto del presidente Mauricio Macri-. En el texto que difundió este martes, Aranguren manifestó que consideró “necesario aclarar varios puntos de las notas de prensa escritas sobre Paradise Papers” tras “haber recibido en persona y contestado por escrito las preguntas del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación”.

Aranguren, explicó que antes de entrar a la función pública desempeñó “el rol de director representante del accionista en alguna de las tantas compañías subsidiarias” de Shell y afirmó que “operar comercialmente en los países” considerados como paraísos fiscales “no es un delito”.

El funcionario nacional emitió un comunicado tras aparecer en la filtración periodística sobre diferentes empresas off shores. “Ser director en estas firmas, como la operatoria de las mismas, no constituye per se un delito ni viola la ley. El grupo Royal Dutch Shell plc es una organización multinacional con actividades en múltiples países del mundo”, destacó Aranguren.

“Operar comercialmente en los países antes mencionados tampoco es un delito. No hay una prohibición legal de realizar actividades comerciales en dichos países. Cabe aclarar además que mientras estuve en la empresa, las filiales se dedicaron exclusivamente a actividades petroleras”, señaló.

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