Foto: Four Chambers

“Para el cuerpo con el cuerpo desde el cuerpo y hasta el cuerpo.”

                                                                                           (Antonin Artaud)

Cuando uno, dos, tres … o más cuerpos cogen están resistiendo el cambismo como modo neoliberal de vida.

¿Se trata de resistencia? ¿Acaso no sobrevivimos al macrismo?

Resistencia proviene del latín Resistentia, del verbo Resistire que significa mantenerse firme o resistir. Es un término que se aplica a la capacidad física que tiene un cuerpo de aguantar una fuerza de oposición por un tiempo determinado, sea esta fuerza cualquier agente externo al cuerpo que intente impedir la finalización de esta labor.

La razón gobernante impone un orden productivista, ajustador y expropiador de estados de ánimo. Quiere cuerpos no sólo dóciles, sino además entristecidos y abatidos. El resultado es la dominación y el miedo inoculado en los cuerpos, cuerpos que se enferman, se empastillan y medicalizan para poder seguir.  

Hoy (¿y siempre?) coger es un acto político de resistencia. El encuentro real, físico, el del cuerpo a cuerpo representa una resistencia mucho más potente que la de tipo virtual (la del whatsapp, skype, instagram o telegram). Es el roce de la piel, es el sudor, las agarraderas, la fuerza del galope lo que nos extasía de placer. Cuerpos deseantes y deseosos, gozosos, exultantes representan hoy una experiencia vital y sexual con potencia amenazadora para el amarillismo imperante.  

El encuentro gozoso no produce ganancia ni valor. Solo placer mientras y hasta que llegamos a aquel ansiado lugar orgásmico. El elixir es, pero no es solo acabar. Los cuerpos yacen…se tocan…se rozan y se buscan. Lengua / saliva / chupadas / brazos / abdomen / torso / mentón / codos / muslos / pliegues / pelos / boca / labios…

Foto: Yung Chen Lin
Foto: Yung Chen Lin

El momento cúlmine es conocido como la petit mort en francés, la pequeña muerte refiere a la pérdida del estado de conciencia o desvanecimiento pos orgásmico luego de la experiencia sexual. También están las que ríen, los que lloran, les que terminan en un profundo suspirar.

Entonces, ¿acaso acabar es morir? 

Coger / garchar / follar / es vivir y morir al mismo tiempo.

Cogemos y garchamos porque estamos vivxs, porque hay energía vital dispuesta a gozar

Garchamos y follamos porque deseamos.

Y en ese instante: sí, también morimos para luego renacer en cuerpos más alegres, encendidos, enérgicos dispuestos no sólo a resistir sino a crear experiencias que apuesten por más encuentros sexo-afectivos. En definitiva, que regeneren vida ante tanta crueldad, tristeza y temor.

 

DEJÁ TU COMENTARIO