En la Ciudad de Buenos Aires, septiembre fue un mes sumamente movido para las comunidades educativas. Alrededor de 30 escuelas llegaron a estar tomadas por sus estudiantes en rechazo a la reforma educativa que impulsa el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. La “Secundaria del Futuro” se implementará a partir del año que viene, a manera de prueba, en 17 colegios.

Las tomas lograron instalar el tema en la agenda mediática. Sin embargo, hay
otro actor en este conflicto que, hasta ahora, no ha tenido tanta repercusión: lxs docentes. Para ello, Contratapa charló con Maximiliano Urso, docente de Practicas Profesionalizantes en la Escuela Técnica 36 del Polo Educativo Saavedra. Además, es delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), uno de los sindicatos docentes con más afiliados de la Ciudad.

-Luego de que presentaran el PowerPoint, ¿tuvieron reuniones para que
les expliquen el instructivo?

– No hubo reuniones ni presentaciones. De hecho, producto de los paros docentes por el llamado a la paritaria nacional, se quitaron las jornadas de debate que tenemos los docentes. No tuvimos ningún ámbito desde la institución ni mucho menos desde el ministerio para discutir este tema. Nos organizamos entre los delegados y los sindicatos para poder debatirla.

-¿Por qué pensás que no fueron consultados ni docentes ni alumnos?

– Si hubiesen consultado tendrían que haber abierto el juego y la discusión sobre qué es lo que pretenden los miembros de la comunidad educativa de la educación. Y obviamente, ellos vienen con una reforma que responde a un programa de gobierno. Tienen la legitimidad para hacerlo porque tienen los votos, con lo cual abrir la discusión iría a empantanar sus intenciones. Hacen pantomimas de consulta y se reúnen con los directivos y supervisores afines. Desde los sindicatos no nos enteramos que desde hace un año y medio vienen reuniéndose, con lo cual fue muy a puertas cerradas, si es que se hizo. No consultan porque tienen un plan educativo que va en el marco de una flexibilización laboral.

Maxi Urso 3 (habría que sacar a la piba)

-Los estudiantes rechazan las pasantías por ese motivo. ¿La flexibilización también afectará a los docentes?

– El primer PowerPoint lo que decía era tremendo. Decía que los docentes sólo iban a introducir el 30% del tiempo y luego, los chicos iban a seguir con plataformas virtuales, trabajos autónomos o colaborativos. Nosotros entendemos que la intención del GCBA es dejar de lado al docente. Se lo requiere el 30% del tiempo y después ya no selo necesita más porque pasan a estar acompañados por facilitadores. Esto se da en un contexto en el que el GCBA viene trabajando con distintas ONG como Teach for Argentina, en las que se forman personas durante 4 o 5 meses para ponerlas como parejas pedagógicas de los docentes o en los programas de jornada extendidas que hoy ya el gobierno implementa en las primarias. Entonces ahí van a seguir llenando de gente que no es docente, que está mal remunerada con contratos a términos y como monotributistas.

Van minando la escuela de gente que no está capacitada para ser docente. No creo que puedan barrer a todos los docentes de entrada. Pero así, a medida que se vayan jubilando, van a haber problemas para cubrir los cargos. Hoy hay una falencia de cargos fundamental. Al llenar la escuela de gente que cobra mal, que está por fuera del estatuto docente y que no tiene la capacitación, van degradando la escuela pública. Hay una flexibilización laboral en torno al rol del docente o por lo menos un intento de. En el borrador del Plan Maestro, que todavía se encuentra en el Congreso, dice explícitamente que los convenios jurisdiccionales pueden resultar una traba para la implementación del Plan. Significa que van por el estatuto. Es parte de la flexibilización de tratar de barrer convenio por convenio en todas las ramas.

– En Argentina hay una problemática con el empleo joven. Un informe del INDEC da cuenta de que casi el 30% de las mujeres menores de 29 años están desocupadas. ¿Este tipo de pasantías pueden llegar a combatir eso o lo que va a generar es una mayor competencia?

– Por un lado, hay un problema grande que es que no existe la capacidad de absorber a 18 mil estudiantes de 5to año en un mercado laboral que está en contracción. Lejos de favorecer, creo que esto va a empeorar la situación. Ellos las llaman prácticas laborales. En el primer PowerPoint planteaban un 50% de trabajo fuera de la escuela y el otro 50% dedicado a proyectos de emprededurismo. En el último documento, salen a decir que los chicos no van a perder ninguna materia del último año, pero por otro lado sostienen que las prácticas van a ser obligatorias. Lo que no se sabe entonces es si entonces los van a obligar a ir a contra turno o se hace dentro del horario de las materias y pierden contenido. Esto no está claro y ellos lo patean para adelante porque se implementaría de acá al 2021 gradualmente.

– ¿Hay riesgo de que los estudiantes de 5to año terminen trabajando en
una hamburguesería?

Claramente. Además, McDonald’s fue el emblema gubernamental del empleo joven. No tienen la capacidad de poder absorber esa cantidad de pibes. Se vio también en el la Expo de Empleo Joven de este año. Colas y colas de pibxs que iban a buscar un laburo y se fueron con las manos vacías.

– ¿Qué tiene de pedagógico que los pibes entren en 5to año a trabajar? 

– Si está bien hecha, aporta a ver la aplicación práctica de los contenidos. Puede ser formativo, pero hay que estar muy encima de lo que es cada práctica. Hay que afianzar más los vínculos entre las escuelas y los lugares de prácticas. Nos faltan recursos a los docentes para poder estarles tan encima. Los profesores de prácticas tenemos pocas horas extra clase. Si un pibe va a una empresa hay que poder hacer un trabajo fino para poder estarle encima. Falta presencia nuestra en los lugares de prácticas. Entonces, de por si no está mal. Pero debe estar planificada. En las escuelas técnicas ya existen las prácticas profesionalizantes. Es una materia en la que los pibes eligen entre hacer pasantías o hacer trabajos en la escuela o en el entorno de prácticas formativas para lo que es el ámbito
laboral. La diferencia es que las pasantías no son obligatorias. Tienen que cursar esa materia pero eligen si ir a una empresa.

Hoy en día, en las escuelas técnicas sólo el 10% de los pibes elige hacer una pasantía en una empresa. Yo creo que ahí está lo fundamental, quieren que sean obligatorias para generar mano de obra barata o gratuita para empresas, es decir que estamos hablando lisa y llanamente de flexibilización laboral.

También se plantea que la escuela debe estar inmersa en la realidad. Cuando se hizo una guía para hablar sobre la desaparición de Santiago Maldonado fue muy cuestionada desde los medios oficialistas y desde el propio Gobierno. ¿No hay otra contradicción?

– La escuela necesariamente está inmersa en la realidad. Los pibes ven la tele
y nosotros tenemos que orientar las discusiones y los debates para relacionarlos con los contenidos, sino no se forman sujetos críticos. Si no se relaciona el conocimiento con la realidad no se genera que los estudiantes piensen lo que aprenden con lo que pasa. En la escuela sigue el mandato de la anti política. Cualquier acto escolar reivindica sucesos políticos pero existe un discurso que dice que está mal hablar sobre política en los colegios. Hay grandes contradicciones, pero por suerte la escuela está inmersa en la realidad. Se forman sujetos críticos, si no los chicos no estarían discutiendo una reforma con el nivel que lo vienen haciendo. Algo bien estamos haciendo, contrariamente a lo que se dice en los
medios.

– ¿Hace falta una reforma? 

– Sin dudas. Pero falta una que formalice todas aquellas cosas que ya se vienen haciendo. Los documentos plantean que hoy por hoy se hacen clases magistrales, que los alumnos no participan en la construcción del conocimiento y diferentes cuestiones que están en una fantasía. Una concepción muy alejada a la realidad de cómo estamos dando clases hoy los docentes. De todas formas, las experiencias estas vienen de la voluntad y vocación de los
docentes por mejorar. Falta darle un marco institucional para terminar de incorporar tecnologías y recursos. No sólo tecnológico, sino también humano. Faltan que haya parejas pedagógicas en todas las escuelas y también una relación docente alumno más chica. Hoy hay aulas con 30 o 35 pibes con un solo docente, si no se empieza por ahí es difícil. Sin eso es imposible tener una educación más personalizada.. Cambios que surjan desde el consenso y la discusión de la comunidad educativa. También discutiendo de fondo para qué es la educación. Si formamos a nuestros pibes sólo para el mercado laboral, con sus demandas actuales, o si damos una formación general para que los estudiantes puedan
salir a trabajar pero también continuar con sus estudios superiores. Se intenta generar sujetos críticos, pero se les pega a los pibes por criticar la reforma.

– ¿Por qué se demoniza tanto la participación política de los jovenes?

– Acá hay otra contradicción. Los estudiantes pueden votar pero no pueden hacer política en las escuelas. Los subestiman diciendo que están manejados por sindicatos o partidos políticos. Los medios son cómplices y transmisores de la demonización de la juventud. En el marco de la criminalización de la protesta, la criminalización de la juventud es coherente.

Maxi Urso

– Como docente, ¿qué opinas sobre las tomas? ¿Estás a favor? 

– La toma es una forma de protesta, que al igual que un paro docente, termina siendo la última instancia para visibilizar un reclamo y en algunos casos necesaria. Yo no estoy ni a favor ni en contra. A veces es la única alternativa que te dejan. En este caso, fue la única que les dejaron a los pibes. Si no, no hubiera estado en agenda.

– ¿Es posible articular la lucha docente con la estudiantil? 

– Es difícil. Los medios instalan que los sindicatos usamos a los pibxs para hacer las cosas que nosotros no nos animamos a hacer. Hay que avanzar un poco más. En algunas cosas específicas se hizo. Para mí, desde los docentes tenemos que hacer un poquito más. Los chicos fueron al frente, estuvieron casi un mes con los colegios tomados y eso genera desgaste. Dormir tres semanas en el piso no está bueno para nadie. Me parece entonces, que este es un punto en el que los docentes tenemos que recoger el guante y seguir planteando el tema. Lograr abrir más instancias y canales de debate en conjunto. Necesitamos estar más cohesionados como comunidad educativa. Sobre este punto, también hay que invitar a los padres que en algunos casos estuvieron apoyando y en otros casos estuvieron distanciados. Hay que fortalecer los vínculos de toda la comunidad educativa.

– ¿Qué esperas para el año que viene? Fue un año complicado para los docentes, fueron reprimidos, no cumplieron con la paritaria nacional y los demonizaron por todos lados. 

– Lo que espero para el año que viene es que haya una mejor organización docente y estudiantil. Que se abran más canales de participación, no sólo oficiales, sino también a nivel de los sindicatos. Este año si bien dimos una lucha grande nos desgastó mucho. Hubo muchos paros, una marcha federal de 400 mil personas y el gobierno no dio el brazo a torcer. Quizás se pueda mejorar dando más instancias de participación coordinando con los sindicatos, estudiantes y padres. No puedo pretender que el gobierno desista de implementar su política en educación. Lo que tenemos que hacer nosotros es generar esos canales de dialogo para poder resistir de mejor manera.

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